CBD para el Parkinson: potencial terapéutico

En motivo del Día Mundial del Parkinson, repasamos las investigaciones actuales sobre el CBD en esta enfermedad. Es importante destacar que, por el momento, el CBD no es un medicamento para el Parkinson y que se necesita mayor investigación para poder establecer su eficacia. Te recomendamos consultar con tu médico antes de utilizar CBD.

La enfermedad de Parkinson es un padecimiento neurodegenerativo cuyo tratamiento ha empezado a incluir los productos de cannabis. El aceite de cannabis es el principal derivado que ha tenido buenos resultados en la práctica clínica. Estos aceites son en su mayoría preparados de cannabidiol (CBD) o gotas de CBD para el Parkinson.

Potencial terapéutico del CBD en el tratamiento del Parkinson

Nota: Este es un artículo informativo y no tiene como objetivo prevenir, diagnosticar o tratar ninguna enfermedad. Su contenido puede complementar, pero nunca debe reemplazar, el diagnóstico o tratamiento de cualquier enfermedad o síntoma. Los productos de Cannactiva no son medicamentos y están destinados a uso externo. Pueden existir nuevas evidencias científicas relevantes desde la fecha de publicación. Consulte con su médico antes de utilizar CBD. El enfoque terapéutico debe ser siempre personalizado y dependerá de la valoración profesional. 

¿Qué es el Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad progresiva que se origina debido a la disminución de las concentraciones de dopamina en el cerebro, que resulta de la pérdida de neuronas productoras de dopamina (neuronas dopaminérgicas), así como la acumulación de ciertas proteínas (cuerpos de Lewy) en las neuronas (1).

El Parkinson se caracteriza por síntomas motores y no motores (2). Los motores son, por ejemplo, temblores, lentitud de los movimientos o bradicinesia y rigidez del cuerpo (3, 4, 5); y los síntomas no motores son alucinaciones, depresión (6), alteración de la fluidez verbal (7) y deterioro cognitivo, siendo que este último se asocia con una progresión a la demencia (8).

Debido a que el Parkinson es una enfermedad de alta incidencia (9, 10), y de la que aún no se tiene cura, la investigación contínua de medicamentos paliativos como los cannabinoides resulta crítica para su tratamiento.

Cannabis para el tratamiento del Parkinson

Con la creciente legalización de productos cannábicos, muchos pacientes con enfermedad de Parkinson empezaron a consumir cannabis como tratamiento. Estos pacientes han informado de mejoras significativas en su estado de salud e incluso una disminución en el uso de medicamentos que tomaban como tratamiento para el Parkinson (11).

No obstante, no se recomienda el uso de productos que contengan tetrahidrocannabinol (THC) (Δ-9 tetrahidrocannabinol, el cannabinoide psicoactivo de la marihuana), ya que puede generar psicosis (12), ansiedad, euforia (13), deterioro de la memoria y problemas cognitivos (14). 

El CBD o cannabidiol, ya que ha demostrado ser un buen neuroprotector, representa un gran tratamiento potencial para las enfermedades neurodegenerativas como lo es el Parkinson. Para más información, consulta el post sobre el CBD como neuroprotector.

¿Cómo ayuda el CBD en el Parkinson?

El CBD para el tratamiento de Parkinson, ya sea consumido por vía oral a través de gotas de aceite de CBD o a través de inhalaciones con vaporizador, podría evitar la disminución de dopamina al proteger a las neuronas dopaminérgicas de morir (15). 

Así mismo, el aceite de CBD ha demostrado presentar efectos sedantes (16) y antiinflamatorios (17), lo cual puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad.

Dosis de CBD para Parkinson según estudios actuales

Los diversos estudios actuales ayudan a darnos una idea sobre el uso del CBD para esta enfermedad. Un estudio clínico realizado en pacientes con Parkinson demostró que el CBD mejora la movilidad, la comunicación y disminuye el malestar corporal en pacientes con Parkinson tratados diariamente con 300 mg de CBD (18).

Otro estudio informó de una disminución en los síntomas psicóticos, cuando se añadieron diariamente de 150 a 400 mg de CBD diarios a la terapia antiparkinsoniana, sin tener efectos secundarios graves en los pacientes con Parkinson (19).

Finalmente, en el año 2020, un grupo de investigación en Estados Unidos se dio a la tarea de probar distintas dosis de CBD en pacientes que estaban tomando diferentes medicamentos que normalmente se prescriben para tratar el Parkinson. Evidenciando que las dosis diaria de 5 a 20 mg/kg de CBD purificado (20), son bien toleradas incluso con cuando los pacientes se encuentran tomando distintos medicamentos antiparkinsonianos.

Sobre la frecuencia de administración, los estudios realizados con CBD en pacientes con Parkinson indican la cantidad de CBD diaria, pero no especifican si la dosis se reparte en varias tomas durante el día, o si se toma la dosis diaria de una sola vez. Sólo uno de los estudios indica que se administró el aceite de CBD por la noche. 

Medicamentos para el Parkinson y CBD

De todos los fármacos antiparkinsonianos, Levodopa o L-DOPA es el más utilizado al ser un precursor de dopamina. Una vez que el fármaco atraviesa la barrera hematoencefálica, se convierte en dopamina para restituir el desequilibrio cerebral de este neurotransmisor.

Este medicamento y algunos otros comúnmente utilizados para el tratamiento de esta enfermedad, fueron evaluados con la administración concomitante de CBD purificado en aceite. Los resultados mostraron que el CBD es efectivo y seguro en dosis menores a 20 mg/kg al día. Los pacientes que tomaron 25 mg/kg de CBD, presentaron efectos adversos como alteraciones de las enzimas hepáticas, diarrea, dolor abdominal, fatiga y náusea (20).

¿Puedo tomar CBD si tomo medicamentos para el Parkinson?

No debes usar CBD sin consultar con el médico, que es la persona que te podrá dar una respuesta fiable a esta pregunta, a partir del estudio de tu caso particular. De forma general, dependerá de los medicamentos que estés tomando.

¿Es buena la marihuana para el Parkinson?

No, la marihuana y los extractos de marihuana caseros no son aconsejables para el Parkinson. La marihuana es alta en THC y puede producir, acelerar o acentuar síntomas como la psicosis, ansiedad, euforia, deterioro de la memoria y deterioro cognitivo. En caso de Parkinson es conveniente utilizar cannabis sin THC, lo que se llaman flores de CBD, cannabis CBD o aceite de CBD. Use productos de CBD que garanticen un contenido en THC inferior al 0,2%, y sólo bajo consejo profesional.

¿El CBD puede ser adictivo?

No, el CBD no es adictivo ni psicoactivo, por lo que no se debe esperar un efecto de ‘colocón’ ni dependencia de este tipo de producto.

Los cannabinoides pueden presentar interacciones cuando son consumidos simultáneamente con ciertos medicamentos. Aunque, como mencionamos anteriormente, según los estudios disponibles, la coadministración de dosis bajas de CBD con medicamentos antiparkinsonianos no representa un riesgo significativo para la salud (20). No obstante, es posible que los pacientes de Parkinson tomen otros medicamentos con los que el cannabidiol pudiese interaccionar. Para más información debes consultar el post sobre posibles interacciones entre CBD y medicamentos.

En última instancia, se recomienda consultar al médico especialista para obtener la asesoría pertinente sobre la conveniencia de tomar cannabidiol, las dosis adecuadas y la mejor forma de administración.

Recuerda que no todos reaccionamos de la misma manera al CBD y que por lo tanto la dosis también es totalmente personal. Por ello, cuando se inicia un tratamiento con cannabidiol, se empieza por dosis bajas, y se va escalando la concentración en caso de que el profesional considere necesario un reajuste de dosis.

Según los datos disponibles, en caso de tomar medicamentos para el Parkinson, no se recomienda exceder los 20 mg/kg de CBD al día.

Te recomendamos que consultes a tu médico especialista para obtener más información y asesoramiento personalizado sobre el tratamiento y control de la enfermedad de Parkinson antes de usar CBD.

Nota: Este es un artículo informativo y no tiene como objetivo prevenir, diagnosticar o tratar ninguna enfermedad. Su contenido puede complementar, pero nunca debe reemplazar, el diagnóstico o tratamiento de cualquier enfermedad o síntoma. Los productos de Cannactiva no son medicamentos y están destinados a uso externo. Pueden existir nuevas evidencias científicas relevantes desde la fecha de publicación. Consulte con su médico antes de utilizar CBD. El enfoque terapéutico debe ser siempre personalizado y dependerá de la valoración profesional. 

Referencias

1. Braak, H., Del Tredici, K., Rüb, U., de Vos, R. A., Jansen Steur, E. N., & Braak, E. (2003). Staging of brain pathology related to sporadic Parkinson’s disease. Neurobiology of aging, 24(2), 197–211. https://doi.org/10.1016/s0197-4580(02)00065-9

2. Leite Silva, A. B. R., Gonçalves de Oliveira, R. W., Diógenes, G. P., de Castro Aguiar, M. F., Sallem, C. C., Lima, M. P. P., de Albuquerque Filho, L. B., Peixoto de Medeiros, S. D., Penido de Mendonça, L. L., de Santiago Filho, P. C., Nones, D. P., da Silva Cardoso, P. M. M., Ribas, M. Z., Galvão, S. L., Gomes, G. F., Bezerra de Menezes, A. R., Dos Santos, N. L., Mororó, V. M., Duarte, F. S., & Dos Santos, J. C. C. (2022). Premotor, nonmotor and motor symptoms of Parkinson’s Disease: A new clinical state of the art. Ageing research reviews, 84, 101834. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.arr.2022.101834

3. Postuma, R. B., Aarsland, D., Barone, P., Burn, D. J., Hawkes, C. H., Oertel, W., & Ziemssen, T. (2012). Identifying prodromal Parkinson’s disease: pre-motor disorders in Parkinson’s disease. Movement disorders : official journal of the Movement Disorder Society, 27(5), 617–626. https://doi.org/10.1002/mds.24996

4. Gelb, D. J., Oliver, E., & Gilman, S. (1999). Diagnostic criteria for Parkinson disease. Archives of neurology, 56(1), 33–39. https://doi.org/10.1001/archneur.56.1.33

5. Almgren, H., Hanganu, A., Camacho, M., Kibreab, M., Camicioli, R., Ismail, Z., Forkert, N. D., & Monchi, O. (2022). Motor symptoms in Parkinson’s disease are related to the interplay between cortical curvature and thickness. NeuroImage. Clinical, 37, 103300. Advance online publication. https://doi.org/10.1016/j.nicl.2022.103300

6. Macías-García, P., Rashid-López, R., Cruz-Gómez, Á. J., Lozano-Soto, E., Sanmartino, F., Espinosa-Rosso, R., & González-Rosa, J. J. (2022). Neuropsychiatric Symptoms in Clinically Defined Parkinson’s Disease: An Updated Review of Literature. Behavioural neurology2022, 1213393. https://doi.org/10.1155/2022/1213393

7.  Luo, B., Dong, W., Chang, L., Qiu, C., Lu, Y., Liu, D., Xue, C., Zhang, L., Liu, W., Zhang, W., & Yan, J. (2022). Altered Interhemispheric Functional Connectivity Associated With Early Verbal Fluency Decline After Deep Brain Stimulation in Parkinson’s Disease. Frontiers in aging neuroscience14, 799545. https://doi.org/10.3389/fnagi.2022.799545

8. Aarsland, D., & Kurz, M. W. (2010). The epidemiology of dementia associated with Parkinson disease. Journal of the neurological sciences, 289(1-2), 18–22. https://doi.org/10.1016/j.jns.2009.08.034

9. Titova, N., & Chaudhuri, K. R. (2018). Non-motor Parkinson disease: new concepts and personalised management. The Medical journal of Australia, 208(9), 404–409. https://doi.org/10.5694/mja17.00993

10.   Öksüz, N., Öztürk, Ş., & Doğu, O. (2022). Future Prospects in Parkinson’s Disease Diagnosis and Treatment. Noro psikiyatri arsivi, 59(Suppl 1), S36–S41. https://doi.org/10.29399/npa.28169

11. Kindred, J. H., Li, K., Ketelhut, N. B., Proessl, F., Fling, B. W., Honce, J. M., Shaffer, W. R., & Rudroff, T. (2017). Cannabis use in people with Parkinson’s disease and Multiple Sclerosis: A web-based investigation. Complementary therapies in medicine, 33, 99–104. https://doi.org/10.1016/j.ctim.2017.07.002

12.   Murray, R. M., Englund, A., Abi-Dargham, A., Lewis, D. A., Di Forti, M., Davies, C., Sherif, M., McGuire, P., & D’Souza, D. C. (2017). Cannabis-associated psychosis: Neural substrate and clinical impact. Neuropharmacology, 124, 89–104. https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2017.06.018

13.   D’Souza, D. C., Perry, E., MacDougall, L., Ammerman, Y., Cooper, T., Wu, Y. T., Braley, G., Gueorguieva, R., & Krystal, J. H. (2004). The psychotomimetic effects of intravenous delta-9-tetrahydrocannabinol in healthy individuals: implications for psychosis. Neuropsychopharmacology : official publication of the American College of Neuropsychopharmacology, 29(8), 1558–1572. https://doi.org/10.1038/sj.npp.1300496

14.   Curran, H. V., Brignell, C., Fletcher, S., Middleton, P., & Henry, J. (2002). Cognitive and subjective dose-response effects of acute oral Delta 9-tetrahydrocannabinol (THC) in infrequent cannabis users. Psychopharmacology, 164(1), 61–70. https://doi.org/10.1007/s00213-002-1169-0

15.   Ferreira-Junior, N. C., Campos, A. C., Guimarães, F. S., Del-Bel, E., Zimmermann, P. M. D. R., Brum Junior, L., Hallak, J. E., Crippa, J. A., & Zuardi, A. W. (2020). Biological bases for a possible effect of cannabidiol in Parkinson’s disease. Revista brasileira de psiquiatria (Sao Paulo, Brazil : 1999), 42(2), 218–224. https://doi.org/10.1590/1516-4446-2019-0460

16.   Zuardi, A. W., Shirakawa, I., Finkelfarb, E., & Karniol, I. G. (1982). Action of cannabidiol on the anxiety and other effects produced by delta 9-THC in normal subjects. Psychopharmacology, 76(3), 245–250. https://doi.org/10.1007/BF00432554

17.   Rajesh, M., Mukhopadhyay, P., Bátkai, S., Patel, V., Saito, K., Matsumoto, S., Kashiwaya, Y., Horváth, B., Mukhopadhyay, B., Becker, L., Haskó, G., Liaudet, L., Wink, D. A., Veves, A., Mechoulam, R., & Pacher, P. (2010). Cannabidiol attenuates cardiac dysfunction, oxidative stress, fibrosis, and inflammatory and cell death signalling pathways in diabetic cardiomyopathy. Journal of the American College of Cardiology, 56(25), 2115–2125. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2010.07.033

18.   Chagas, M. H., Zuardi, A. W., Tumas, V., Pena-Pereira, M. A., Sobreira, E. T., Bergamaschi, M. M., dos Santos, A. C., Teixeira, A. L., Hallak, J. E., & Crippa, J. A. (2014). Effects of cannabidiol in the treatment of patients with Parkinson’s disease: an exploratory double-blind trial. Journal of psychopharmacology (Oxford, England), 28(11), 1088–1098. https://doi.org/10.1177/0269881114550355

19.   Zuardi, A. W., Crippa, J. A., Hallak, J. E., Pinto, J. P., Chagas, M. H., Rodrigues, G. G., Dursun, S. M., & Tumas, V. (2009). Cannabidiol for the treatment of psychosis in Parkinson’s disease. Journal of psychopharmacology (Oxford, England), 23(8), 979–983. https://doi.org/10.1177/026988110809651920.   Leehey, M. A., Liu, Y., Hart, F., Epstein, C., Cook, M., Sillau, S., Klawitter, J., Newman, H., Sempio, C., Forman, L., Seeberger, L., Klepitskaya, O., Baud, Z., & Bainbridge, J. (2020). Safety and Tolerability of Cannabidiol in Parkinson Disease: An Open Label, Dose-Escalation Study. Cannabis and cannabinoid research, 5(4), 326–336. https://doi.org/10.1089/can.2019.0068

CBD para a doença de Parkinson: potencial terapêutico

Por ocasião do Dia Mundial de Parkinson, analisamos a investigação atual sobre o CBD na doença de Parkinson. É importante notar que, de momento, o CBD não é um medicamento para a doença de Parkinson e que é necessária mais investigação para estabelecer a sua eficácia. Recomendamos que consulte o seu médico antes de utilizar o CBD.

A doença de Parkinson é uma doença neurodegenerativa cujo tratamento começou a incluir produtos de canábis. O óleo de canábis é o principal derivado que tem sido bem sucedido na prática clínica. Estes óleos são sobretudo preparações de canabidiol (CBD) ou gotas de CBD para a doença de Parkinson.

Potencial terapêutico do CBD no tratamento da doença de Parkinson

Nota: Este é um artigo informativo e não se destina a prevenir, diagnosticar ou tratar qualquer doença. O seu conteúdo pode complementar, mas nunca deve substituir, o diagnóstico ou o tratamento de qualquer doença ou sintoma. Os produtos Cannactiva não são medicamentos e destinam-se a uso externo. Podem surgir novas provas científicas relevantes após a data de publicação. Consulta o teu médico antes de utilizares o CBD. A abordagem terapêutica deve ser sempre personalizada e dependerá da avaliação profissional.

O que é a doença de Parkinson?

A doença de Parkinson é uma doença progressiva causada pela diminuição das concentrações de dopamina no cérebro, resultante da perda de neurónios produtores de dopamina (neurónios dopaminérgicos), bem como da acumulação de determinadas proteínas (corpos de Lewy) nos neurónios (1).

A doença de Parkinson caracteriza-se por sintomas motores e não motores (2). Os sintomas motores são, por exemplo, tremor, lentidão de movimentos ou bradicinésia e rigidez do corpo (3, 4, 5); e os sintomas não motores são alucinações, depressão (6), diminuição da fluência verbal (7) e défice cognitivo, estando este último associado a uma progressão para a demência (8).

Dado que a doença de Parkinson é uma doença com uma incidência elevada (9, 10) e para a qual ainda não existe cura, a investigação contínua de medicamentos paliativos como os canabinóides é fundamental para o seu tratamento.

Cannabis para o tratamento da doença de Parkinson

Com a crescente legalização dos produtos de canábis, muitos doentes com doença de Parkinson começaram a utilizar a canábis como tratamento. Estes doentes relataram melhorias significativas no seu estado de saúde e até uma diminuição da utilização de medicamentos que estavam a tomar como tratamento para a doença de Parkinson (11).

No entanto, a utilização de produtos que contenham tetrahidrocanabinol (THC) ( Δ-9 tetrahidrocanabinol, o canabinóide psicoativo da marijuana) não é recomendada, uma vez que pode provocar psicose (12), ansiedade, euforia (13), perturbações da memória e problemas cognitivos (14).

O CBD ou canabidiol, por ter demonstrado ser um bom neuroprotector, representa um grande potencial de tratamento para doenças neurodegenerativas como a doença de Parkinson. Para mais informações, consulta o post sobre o CBD como neuroprotector.

Como é que o CBD ajuda na doença de Parkinson?

O CBD para o tratamento da doença de Parkinson, quer seja consumido por via oral através de gotas de óleo de CBD ou através de inalações com vaporizadores, pode prevenir a depleção de dopamina ao proteger os neurónios dopaminérgicos da morte (15).

O óleo de CBD também demonstrou ter efeitos sedativos (16) e anti-inflamatórios (17), o que pode ajudar a melhorar a qualidade de vida dos pacientes com esta doença.

Dosagem de CBD para a doença de Parkinson de acordo com os estudos actuais

Os vários estudos actuais ajudam a dar-nos uma ideia sobre a utilização do CBD para esta doença. Um estudo clínico em doentes de Parkinson mostrou que o CBD melhora a mobilidade, a comunicação e diminui o desconforto corporal em doentes de Parkinson tratados diariamente com 300 mg de CBD (18).

Outro estudo relatou uma diminuição dos sintomas psicóticos quando 150-400 mg de CBD foram adicionados diariamente à terapia antiparkinsoniana sem efeitos secundários graves em pacientes com Parkinson (19).

Finalmente, em 2020, um grupo de investigação nos Estados Unidos propôs-se testar diferentes doses de CBD em pacientes que tomavam diferentes medicamentos normalmente prescritos para tratar a doença de Parkinson. Provas de que doses diárias de 5 a 20 mg/kg de CBD purificado (20) são bem toleradas mesmo quando os pacientes estão a tomar vários medicamentos antiparkinsónicos.

Relativamente à frequência de administração, os estudos realizados com CBD em doentes com Parkinson indicam a quantidade de CBD por dia, mas não especificam se a dose é repartida por várias doses durante o dia ou se a dose diária é tomada de uma só vez. Apenas um dos estudos indica que o óleo de CBD foi administrado à noite.

Medicamentos para a doença de Parkinson e CBD

De todos os medicamentos antiparkinsónicos, a Levodopa ou L-DOPA é o mais utilizado, uma vez que é um precursor da dopamina. Quando o medicamento atravessa a barreira hemato-encefálica, é convertido em dopamina para restabelecer o desequilíbrio cerebral deste neurotransmissor.

Este medicamento e alguns outros habitualmente utilizados no tratamento desta doença foram avaliados com a administração concomitante de óleo de CBD purificado. Os resultados mostraram que o CBD é eficaz e seguro em doses inferiores a 20 mg/kg por dia. Os doentes que tomaram 25 mg/kg de CBD sofreram efeitos adversos como perturbações das enzimas hepáticas, diarreia, dores abdominais, fadiga e náuseas (20).

¿Puedo tomar CBD si tomo medicamentos para el Parkinson?

No debes usar CBD sin consultar con el médico, que es la persona que te podrá dar una respuesta fiable a esta pregunta, a partir del estudio de tu caso particular. De forma general, dependerá de los medicamentos que estés tomando.

¿Es buena la marihuana para el Parkinson?

No, la marihuana y los extractos de marihuana caseros no son aconsejables para el Parkinson. La marihuana es alta en THC y puede producir, acelerar o acentuar síntomas como la psicosis, ansiedad, euforia, deterioro de la memoria y deterioro cognitivo. En caso de Parkinson es conveniente utilizar cannabis sin THC, lo que se llaman flores de CBD, cannabis CBD o aceite de CBD. Use productos de CBD que garanticen un contenido en THC inferior al 0,2%, y sólo bajo consejo profesional.

¿El CBD puede ser adictivo?

No, el CBD no es adictivo ni psicoactivo, por lo que no se debe esperar un efecto de ‘colocón’ ni dependencia de este tipo de producto.

Os canabinóides podem interagir quando tomados ao mesmo tempo que certos medicamentos. Embora, como já foi referido, de acordo com os estudos disponíveis, a coadministração de doses baixas de CBD com medicamentos antiparkinsónicos não represente um risco significativo para a saúde (20). No entanto, é possível que os doentes de Parkinson estejam a tomar outros medicamentos com os quais o canabidiol possa interagir. Para mais informações, consulta o post sobre as possíveis interacções entre o CBD e os medicamentos.

Em última análise, recomenda-se a consulta de um médico especialista para obter aconselhamento sobre a conveniência de tomar canabidiol, a dosagem adequada e a melhor forma de administração.

Lembre-se que nem toda a gente reage da mesma forma ao CBD e, por isso, a dosagem é também totalmente pessoal. Por conseguinte, ao iniciar o tratamento com canabidiol, comece com doses baixas e aumente a concentração se o médico considerar necessário reajustar a dose.

De acordo com os dados disponíveis, no caso de tomar medicação para a doença de Parkinson, não é recomendado exceder 20 mg/kg de CBD por dia.

Recomendamos que consultes o teu médico especialista para obteres mais informações e aconselhamento personalizado sobre o tratamento e gestão da doença de Parkinson antes de utilizares o CBD.

Nota: Este é um artigo informativo e não se destina a prevenir, diagnosticar ou tratar qualquer doença. O seu conteúdo pode complementar, mas nunca deve substituir, o diagnóstico ou o tratamento de qualquer doença ou sintoma. Os produtos Cannactiva não são medicamentos e destinam-se a uso externo. Podem surgir novas provas científicas relevantes após a data de publicação. Consulta o teu médico antes de utilizares o CBD. A abordagem terapêutica deve ser sempre personalizada e dependerá da avaliação profissional.

Referências

Braak, H., Del Tredici, K., Rüb, U., de Vos, R. A., Jansen Steur, E. N., & Braak, E. (2003). Estadiamento da patologia cerebral relacionada com a doença de Parkinson esporádica. Neurobiology of aging, 24(2), 197-211. https://doi.org/10.1016/s0197-4580(02)00065-9

2. Leite Silva, A. B. R., Gonçalves de Oliveira, R. W., Diógenes, G. P., de Castro Aguiar, M. F., Sallem, C. C., Lima, M. P. P. P., de Albuquerque Filho, L. B., Peixoto de Medeiros, S. D., Penido de Mendonça, L. L., de Santiago Filho, P. C., Nones, D. P., da Silva Cardoso, P. M. M. M., Ribas, M. Z., Galvão, S. L., Gomes, G. F., Bezerra de Menezes, A. R., Dos Santos, N. L., Mororó, V. M., Duarte, F. S., & Dos Santos, J. C. C. (2022). Sintomas pré-motores, não-motores e motores da doença de Parkinson: Um novo estado clínico da arte. Ageing research reviews, 84, 101834. Publicação antecipada em linha. https://doi.org/10.1016/j.arr.2022.101834

3. Postuma, R. B., Aarsland, D., Barone, P., Burn, D. J., Hawkes, C. H., Oertel, W., & Ziemssen, T. (2012). Identificar a doença de Parkinson prodrómica: perturbações pré-motoras na doença de Parkinson. Movement disorders : official journal of the Movement Disorder Society, 27(5), 617-626. https://doi.org/10.1002/mds.24996

4. Gelb, D. J., Oliver, E., & Gilman, S. (1999). Critérios de diagnóstico da doença de Parkinson. Archives of neurology, 56(1), 33-39. https://doi.org/10.1001/archneur.56.1.33

5. Almgren, H., Hanganu, A., Camacho, M., Kibreab, M., Camicioli, R., Ismail, Z., Forkert, N. D., & Monchi, O. (2022). Os sintomas motores na doença de Parkinson estão relacionados com a interação entre a curvatura e a espessura cortical. NeuroImagem. Clínica, 37, 103300. Publicação antecipada em linha. https://doi.org/10.1016/j.nicl.2022.103300

6. Macías-García, P., Rashid-López, R., Cruz-Gómez, Á. J., Lozano-Soto, E., Sanmartino, F., Espinosa-Rosso, R., & González-Rosa, J. J. (2022). Sintomas neuropsiquiátricos na doença de Parkinson clinicamente definida: uma revisão actualizada da literatura. Behavioural neurology, 2022, 1213393. https://doi.org/10.1155/2022/1213393

7. Luo, B., Dong, W., Chang, L., Qiu, C., Lu, Y., Liu, D., Xue, C., Zhang, L., Liu, W., Zhang, W., & Yan, J. (2022). Altera a conetividade funcional inter-hemisférica associada ao declínio precoce da fluência verbal após estimulação cerebral profunda na doença de Parkinson. Frontiers in aging neuroscience, 14, 799545. https://doi.org/10.3389/fnagi.2022.799545

8. Aarsland, D., & Kurz, M. W. (2010). A epidemiologia da demência associada à doença de Parkinson. Journal of the neurological sciences, 289(1-2), 18-22. https://doi.org/10.1016/j.jns.2009.08.034

9. Titova, N., & Chaudhuri, K. R. (2018). Doença de Parkinson não motora: novos conceitos e gestão personalizada. The Medical journal of Australia, 208(9), 404-409. https://doi.org/10.5694/mja17.00993

Öksüz, N., Öztürk, Ş., & Doğu, O. (2022). Perspectivas futuras no diagnóstico e tratamento da doença de Parkinson. Noro psikiyatri arsivi, 59(Suppl 1), S36-S41. https://doi.org/10.29399/npa.28169

11. Kindred, J. H., Li, K., Ketelhut, N. B., Proessl, F., Fling, B. W., Honce, J. M., Shaffer, W. R., & Rudroff, T. (2017). Consumo de cannabis em pessoas com doença de Parkinson e esclerose múltipla: uma investigação baseada na Internet. Terapias complementares em medicina, 33, 99-104. https://doi.org/10.1016/j.ctim.2017.07.002

12. Murray, R. M., Englund, A., Abi-Dargham, A., Lewis, D. A., Di Forti, M., Davies, C., Sherif, M., McGuire, P., & D’Souza, D. C. (2017). Psicose associada à cannabis: substrato neural e impacto clínico. Neuropharmacology, 124, 89-104. https://doi.org/10.1016/j.neuropharm.2017.06.018

13. D’Souza, D. C., Perry, E., MacDougall, L., Ammerman, Y., Cooper, T., Wu, Y. T., Braley, G., Gueorguieva, R., & Krystal, J. H. (2004). Os efeitos psicotomiméticos do delta-9-tetrahidrocanabinol intravenoso em indivíduos saudáveis: implicações para a psicose. Neuropsychopharmacology : publicação oficial do American College of Neuropsychopharmacology, 29(8), 1558-1572. https://doi.org/10.1038/sj.npp.1300496

14. Curran, H. V., Brignell, C., Fletcher, S., Middleton, P., & Henry, J. (2002). Efeitos cognitivos e subjectivos dose-resposta do Delta 9-tetrahidrocanabinol (THC) oral agudo em consumidores pouco frequentes de cannabis. Psychopharmacology, 164(1), 61-70. https://doi.org/10.1007/s00213-002-1169-0

15. Ferreira-Junior, N. C., Campos, A. C., Guimarães, F. S., Del-Bel, E., Zimmermann, P. M. D. R., Brum Junior, L., Hallak, J. E., Crippa, J. A., & Zuardi, A. W. (2020). Bases biológicas para um possível efeito do canabidiol na doença de Parkinson. Revista brasileira de psiquiatria (São Paulo, Brasil : 1999), 42(2), 218-224. https://doi.org/10.1590/1516-4446-2019-0460

16. Zuardi, A. W., Shirakawa, I., Finkelfarb, E., & Karniol, I. G. (1982). Ação do canabidiol sobre a ansiedade e outros efeitos produzidos pelo delta 9-THC em indivíduos normais. Psychopharmacology, 76(3), 245-250. https://doi.org/10.1007/BF00432554

17. Rajesh, M., Mukhopadhyay, P., Bátkai, S., Patel, V., Saito, K., Matsumoto, S., Kashiwaya, Y., Horváth, B., Mukhopadhyay, B., Becker, L., Haskó, G., Liaudet, L., Wink, D. A., Veves, A., Mechoulam, R., & Pacher, P. (2010). O canabidiol atenua a disfunção cardíaca, o stress oxidativo, a fibrose e as vias de sinalização inflamatória e de morte celular na cardiomiopatia diabética. Journal of the American College of Cardiology, 56(25), 2115-2125. https://doi.org/10.1016/j.jacc.2010.07.033

18. Chagas, M. H., Zuardi, A. W., Tumas, V., Pena-Pereira, M. A., Sobreira, E. T., Bergamaschi, M. M., dos Santos, A. C., Teixeira, A. L., Hallak, J. E., & Crippa, J. A. (2014). Efeitos do canabidiol no tratamento de pacientes com doença de Parkinson: um ensaio exploratório em dupla ocultação. Journal of psychopharmacology (Oxford, Inglaterra), 28(11), 1088-1098. https://doi.org/10.1177/0269881114550355

19. Zuardi, A. W., Crippa, J. A., Hallak, J. E., Pinto, J. P., Chagas, M. H., Rodrigues, G. G., Dursun, S. M., & Tumas, V. (2009). Cannabidiol para o tratamento da psicose na doença de Parkinson. Journal of psychopharmacology (Oxford, Inglaterra), 23(8), 979-983. https://doi.org/10.1177/026988110809651920.Leehey, M. A., Liu, Y., Hart, F., Epstein, C., Cook, M., Sillau, S., Klawitter, J., Newman, H., Sempio, C., Forman, L., Seeberger, L., Klepitskaya, O., Baud, Z., & Bainbridge, J. (2020). Segurança e Tolerabilidade do Canabidiol na Doença de Parkinson: Um Estudo Aberto de Escalonamento de Dose. Cannabis and cannabinoid research, 5(4), 326-336. https://doi.org/10.1089/can.2019.0068

Scroll to Top