La impaciencia y las ganas de catar la cosecha, que tanto nos ha costado llevar a buen término, pueden hacer que no prestemos la adecuada y necesaria atención a dos procesos fundamentales: el secado y curado del cannabis. Ya tengas un cultivo de marihuana o de cogollos CBD, evita caer en la tentación de encenderlos rápidamente. Dedicar el tiempo necesario al secado y curado del cannabis es fundamental para obtener el máximo sabor y potencia.
¿Por qué son tan importantes el secado y el curado del cannabis?
En no pocas ocasiones, el cultivador, sobre todo si es primerizo, encuentra engorroso el proceso de secar y curar sus flores, una vez recolectadas, como si no formase parte del ritual del cultivo. Craso error: Si queremos disfrutar de marihuana de primera calidad, estas etapas son tan importantes como la variedad de marihuana escogida, los abonos utilizados y las condiciones ambientales o el tipo de cultivo.
La importancia del secado en la calidad de los cogollos
Para empezar, el secado es fundamental, porque si el cannabis no pierde una parte importante del agua y la clorofila de sus tejidos, ni el THC, ni el CBD, ni ninguno de los cannabinoides de la planta, adquieren las propiedades adecuadas para el consumo humano. Es decir, permanecen inactivos, en su estado ácido (THCa, CBDa…). Éstos se activan gracias a la descarboxilación, al aplicarles calor a altas temperaturas, por ejemplo con la combustión. Pero hay más, y es que los cogollos no descarboxilan correctamente sus cannabinoides si no han perdido suficiente humedad.
La importancia del curado
Por su parte, el curado, si bien no es un proceso tan indispensable como el secado (ya que nuestras flores, si han perdido esa humedad, ya serán aptas para el consumo) sí que es la guinda del pastel, que nos hará disfrutar de todos los matices y propiedades de nuestros frutos y de sus cannabinoides, como el cannabidiol. El curado, por un lado, prolonga del secado, a un ritmo y con unas condiciones óptimas, y, por otro, detiene la degradación de las flores y ayuda a su conservación, para que sus cualidades mejoren aún más; además de prevenir la aparición de moho.

¿Cómo realizar un buen secado?
El objetivo del secado es reducir la humedad de nuestros frutos. Los cogollos recién cosechados, tienen una humedad aproximada del 75%, y hemos de conseguir reducirla a un 15%. ¿Cómo? Siguiendo estos pasos:
1. Elige el momento adecuado para la cosecha y manicura de nuestras flores.
2. Realizar correctamente la manicura de las flores de marihuana
3. Elije el espacio idóneo para curar la marihuana
4. Escoge el método más conveniente
5. El tiempo de secado del cannabis.
¿Cómo realizar un buen curado?
Con un buen curado lograremos preservar los sabores, aromas y cannabinoides de la planta, como el CBD y sus terpenos, conservando al máximo todas sus propiedades organolépticas y así optimizar la calidad de los cogollos. El nivel de humedad deberá quedar en un 8% o 10%. Para ello, deberemos:
1- Asegurarnos de que hemos realizado el secado correctamente
Si has seguido los pasos anteriores para un buen secado correctamente, no tendrás ningún problema. Ante la duda, haz el truco de la rama partida..
2- Limpiar bien las flores.
Si hemos dejado las ramas para el secado, aquí sí que tendremos que quitarlas. El objetivo es que los cogollos queden lo más limpios posibles..
3- Utilizar recipientes adecuados
Lo más habitual es usar botes de cristal, que se puedan cerrar herméticamente. El tamaño marcará un poco la cantidad de cosecha, pero no uses botes demasiado grandes, donde quepan muchísimos cogollos. Si tienes mucha cosecha, es mejor que la repartas en distintos recipientes.
Si tradicionalmente se usa el cristal es porque es un material muy limpio y hermético, que conserva bien y con el que podrás ver el estado de tus flores desde fuera. También podrás usar cajas de madera, tarros de cerámica, tuppers… Lo importante es que cierren herméticamente. .
4- Introducir correctamente las flores o cogollos de marihuana
Llena los recipientes, pero no hasta el tope. Lo ideal es que haya un poco de espacio vacío, aproximadamente llena un 75%. Y nada de presionar o apelotonarlas. Después, cierra bien el recipiente, que quede hermético..
5- Poner los tarros en un lugar oscuro, fresco y seco.
La temperatura debe rondar los 20ºC y la humedad ser un poco más alta que en el cuarto de secado, en torno al 60%..
6- Durante el proceso de curado, abrir de vez en cuando los recipientes
Durante la primera semana o 10 días, deberás abrir a diario tu envase, al menos una vez, durante 5 o 10 minutos, para dejar que se airee. Si lo haces 2 o 3 veces al día, también estará bien. Pasado ese tiempo, con abrir los envases cada 2 o 3 días será suficiente. Aprovecha los tiempos de apertura para comprobar el estado de las flores. Si ves señales de moho es que algo no estás haciendo bien..
7- ¡Paciencia durante el curado de la marihuana!
El tiempo para un buen curado puede oscilar entre las 2 semanas y los 2 o 3 meses, o incluso más; dependerá de la variedad y las condiciones del curado. Eso sí, pasados los 6 meses las flores podrían empezar a degradarse. Pero tranquilidad, eso no significa que tengas que esperar 3 meses hasta poder disfrutar de tus flores. .
En realidad, como hemos dicho, podrás catarlas una vez hayas realizado el proceso de secado, solo que, y lo notarás, si tienes paciencia y no te acabas la cosecha pronto, comprobarás que la hierba que lleva un mes curándose estará mejor que la de los primeros días. Verificarás el nivel de curado presionando con suavidad las flores: si notas humedad o que no crujen, es que no estarán totalmente curadas.
Después del curado simplemente deja las flores de CBD en un recipiente opaco y perfectamente cerrado al vacío, así te aguantarán incluso años. Y, ahora sí, ¡a disfrutar de tus excelentes frutos!
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