Mila Jansen: Dios salve a la Reina (del hachís)

A los 78 años, Mila Jansen es, probablemente, la mujer más importante del mundo del cannabis. Se la conoce como la Reina del Hachís. Ícono pop en la Amsterdam de los 60, empresaria, traficante, madre y buscavidas, es la inventora de los sistemas de alta calidad para extraer resina: Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator. La historia de una hija del bosque que llevó los secretos del cannabis desde Asia para todo el planeta.

La historia de Mila Jansen: Una de las personas más importantes en la historia del cannabis

Si es verdad que hay algo como el designio, entonces la vida o el cosmos o lo que fuera que regula nuestra existencia mágica tenía un trono preparado para la pequeña Mila, incluso antes de nacer en la Liverpool de la posguerra. 

Hija de un bosque

Mila es hija de un bosque. Y eso condicionó su historia: un hilo de aventuras marcado por las plantas, las flores, los viajes, la libertad y especialmente la marihuana como destino final, la corona de su reino. 

Dentro de la vida de Mila Jansen caben mil vidas. ¿Hija de un bosque? Es que en un monte nevado del estado de Saint Louis, en Estados Unidos, durante el invierno atroz de 1943, alguien, de pura casualidad, encontró a la joven holandesa Ilona van Hall, semicongelada, entregada a la muerte por decisión propia. Su mente había quedado presa en el recuerdo de un amigo –quizá su amor–, asesinado por los nazis durante la invasión alemana en Amsterdam. El terror valió que su padre, con la intención de salvarla, la enviase inmediatamente en barco al otro lado del Atlántico.

Pero Ilona no soportó la lejanía. Se adentró entre la espesura de los árboles y la nieve para dejarse llevar para siempre. Falló. Tuvo suerte. Alguien la vio y la trasladó con urgencia a un hospital. Y aquí, otra obra del designio. En ese lugar conoció a Hans Jansen, un ejecutivo 20 años mayor, que también estaba internado, sobreviviente holandés de la Segunda Guerra. No pasaron ni unos meses y la pareja se casó y volvió a Europa donde, durante el otoño de 1944, llegó Mila, que se llama así gracias a la enfermera que unió los caminos de sus padres. 

Era un mundo que iba a cambiar para siempre. Y sería la generación de Mila la que llevaría las riendas de un nuevo paradigma social donde la celebración de la vida, de la juventud y la experimentación con drogas, formarían la personalidad de la cultura en la segunda mitad del siglo XX. 

Cómo se convirtió en la Reina del Hachís

Más pronto que tarde, Mila Jansen se convertiría en una de las mujeres más importantes de la historia moderna del cannabis. Primero con su casa de té icónica del underground de Amsterdam, y más tarde gracias a la sabiduría que le dio vivir dos décadas en Asia, donde conoció los secretos y misterios del hachís como ninguna otra persona de occidente.

Medio siglo después de su nacimiento, Mila Jansen, a esa altura madre de cuatro niños, sintió una revelación mientras miraba girar el tambor de su máquina de lavar ropa.

Ya había caminado los pueblos hindúes y ya había sido un referente pop de los Países Bajos. Había aprendido en Afganistán el método del charas, separar los tricomas de las hojas y de las flores de la planta de cannabis mediante la frotación manual, una forma de fabricar hash. Y entonces eureka: si adaptaba el mecanismo de la lavadora a la idea ancestral de los pueblos de la baja Asia, podría meter cogollos y sacar resina

Así, Mila inventó el Pollinator, el primer separador mecánico de resina, la primera fábrica electrónica de hachís, con la que definitivamente se convirtió en una referencia para el incipiente sector de la industria cannábica que, tímida y clandestinamente, asomaba en la vieja Holanda. 

El método Pollinator funciona como el tambor de una secadora, sólo que en lugar de separar la suciedad de la ropa, desprende los tricomas del cannabis

Se estuvo haciendo hash de manera manual por miles de años en países como Afganistán, Irán y Pakistán. Por eso soy la reina. Porque fue la primera vez que la gente pudo hacer su propio hash sin tener que tardar horas haciéndolo”, suele repetir en entrevistas a la prensa.

Para los años de la iluminación y el Pollinator, Jansen ya era una de las principales proveedoras de hachís de los coffee shops de Amsterdam. Tenía grandes cultivos de interior escondidos de la policía. Era tan buena la resina de Mila que, al principio, incluso, muchos locales de expendio no la querían porque la consideraban demasiado fuerte, demasiado poderosa.

La vida de Mila Jansen

El primer porro 

La primera vez que probó un porro fue a finales de 1964, a sus 20 años. “Desde ese momento, se convirtió en mi droga preferida. En aquellos días no había hierba en Ámsterdam, así que era un porro de hachís y eso es lo que he fumado durante más de 50 años”, cuenta la Reina. Por aquellos años, se convertiría en una celebridad gracias a la apertura de su tienda de ropa “Kink 22”.

De tienda de ropa a una casa de té

Era una época salvaje para la capital neerlandesa. Después de ser durante algo más de un año la casa de ropa preferida de las modelos más importantes, de recibir a famosos como Tina Turner, de convertirse en un ícono beat, en noviembre del 67 Mila y sus socias mutaron el negocio de moda a una casa de té que llamaron Cleo de Merode, en honor a una bailarina amiga de Mata Hari.

Cleo de Merode no era un coffee shop, pero es considerado el primer coffee shop. Es que allí dentro, un lugar decorado con alfombras persas, barras doradas y mesas bajas, se respiraban aires de absoluta libertad, en el camino que marcaban referentes de la cultura juvenil de los tardíos 60, como Bob Dylan o Timothy Leary

Los probadores se convirtieron en espacios privados con almohadones. Todo el mundo podía fumar lo que quisiera y siempre circulaba un cigarrillo con tabaco y hachís entre las mesas. “Nunca fue el primer coffee shop porque nunca vendíamos nada, solo compartíamos el hachís que llegaba de Turquía, Líbano e incluso de Afganistán”, aclara.

La fuga de Mila hacia la tierra del cannabis

Sin embargo, la policía local no tardó mucho en recibir denuncias de vecinos y entonces, su creadora, decidió partir junto a su niña. Las fuerzas de seguridad amenazaron con denunciarla ante el servicio social y quitarle a su hija. Así que, a sus 24 años, Mila se exilió bien lejos de Holanda. Fue el inicio de un viaje por Oriente que duró 14 años y durante el cual tendría tendría otros tres hijos.

Una parte maravillosa de mi vida. En los veranos caminaba por el Himalaya con mis cuatro hijos, y en invierno pasábamos un tiempo en Goa”, contó Mila. Fueron años de muy poco dinero y algo de lo que juntaba lo hacía enviando hachís a Europa en los mismos bolsos en los que exportaba ropa de tejedoras locales. Conoció a los sadhus y fumó chillums de hachís frotado a mano. Hasta pasó un tiempo en monasterios tibetanos. Estaba en la tierra original de la cultura cannábica y le sacó provecho.

Vuelta de Mila a Ámsterdam

Como consecuencia de algunos problemas de salud de uno de sus hijos, Mila decidió volver a Amsterdam una década y media después. Rápidamente, encontró en el cultivo de cannabis no sólo una salida laboral sino también una inspiración vocacional.

No le fue difícil conseguir un trabajo en la industria cannábica porque siempre supo que tenía mano verde, como buena hija del bosque. A los siete años, después de vivir en varios países por el trabajo de su padre, su familia se mudó a una casa con jardín en Essex, Reino Unido. “¡Cómo me gustaba pasar el rato con mi madre trabajando en el jardín! En verano recogía cestas llenas de flores (…) Era un jardín maravilloso para crecer; estaba lleno de secretos”, narró Mila en su más que interesante libro Cómo llegué a ser la reina del hachís.

A diferencia de lo que ocurría 14 años antes, Ámsterdam ahora estaba repleta de marihuana y de coffee shops que demandaban provisión permanente. Entonces se puso a trabajar de lo que le gustaba. 

“Comencé haciendo clones de marihuana y un año después comencé mi propio jardín de dieciocho lámparas. Me fue bien y pude pagar todas las cuentas de la escuela. Al final, con amigos teníamos trece jardines en Ámsterdam, pero estos lugares van y vienen, incluso el maravilloso invernadero en el que trabajé en el ’92 no llegó al final. Perdimos 24.000 plantas 10 días antes de la cosecha”, relató. Era la primera mujer fuerte en una industria clandestina absolutamente dominada por hombres, pero otra vez la policía apareció como una amenaza a su libertad.

El coronamiento de Mila como la Reina del Hash

Otra vez, para Mila la crisis fue una oportunidad: la persecución policial propició su coronamiento. Al abrirse del negocio ilegal, Jansen recibió del cosmos la inspiración para inventar el Pollinator, y poco tiempo después, inventó el Ice-O-Lator, un método innovador para fabricar resina con agua e hielo.

Su invención propició el nacimiento de un hachís enteramente holandés, prensado y en seco, conocido como “neder hash”. Y ella ocupó, para siempre, el trono de Reina del Hachís. 

Todo lo que le debe Mila al cannabis, la planta también se lo debe a ella. Lo que damos lo recibimos, lo sabe Jansen, lo sabemos todos. “El hachís me mantiene sana y cuerda frente a toda la locura que trae la vida”, suele repetir la Reina. Tiene casi 79 años y todavía está radiante como una flor recién cortada.

Algunas preguntas frecuentes sobre Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Mila Jansen: God Save the Queen (of hashish)

At 78, Mila Jansen is probably the most important woman in the cannabis world. She is known as the Queen of Hashish. Pop icon in Amsterdam in the 60’s, entrepreneur, dealer, mother and hustler, she is the inventor of the high quality resin extraction systems: Pollinator, the Ice-O-Lator and the Bubbleator. The story of a daughter of the forest who brought the secrets of cannabis from Asia to the whole planet.

Mila Jansen’s story: One of the most important people in the history of cannabis.

If it is true that there is such a thing as design, then life or the cosmos or whatever it is that regulates our magical existence had a throne prepared for little Mila, even before she was born in post-war Liverpool.

Daughter of a forest

Mila is the daughter of a forest. And that conditioned his story: a thread of adventures marked by plants, flowers, travel, freedom and especially marijuana as the final destination, the crown of his kingdom.

Within Mila Jansen’s life there are a thousand lives. Daughter of a forest? It is that in a snowy mountain in the state of Saint Louis, in the United States, during the atrocious winter of 1943, someone, by pure chance, found the young Dutchwoman Ilona van Hall, half-frozen, given over to death by her own decision. His mind had become imprisoned in the memory of a friend – perhaps his love – killed by the Nazis during the German invasion of Amsterdam. The terror was enough for her father, with the intention of saving her, to send her immediately by ship to the other side of the Atlantic.

But Ilona could not stand the distance. He wandered into the thicket of trees and snow to let himself be carried away forever. Failed. He was lucky. Someone saw her and rushed her to a hospital. And here, another work of design. There he met Hans Jansen, a 20 years older executive, who was also an interned Dutch survivor of the Second World War. Not even a few months passed and the couple married and returned to Europe where, during the fall of 1944, Mila arrived, named after the nurse who joined the paths of her parents.

It was a world that was going to change forever. And it would be Mila’s generation that would take the reins of a new social paradigm where the celebration of life, youth and experimentation with drugs, would form the personality of the culture in the second half of the twentieth century.

How she became the Queen of Hashish

Sooner rather than later, Mila Jansen would become one of the most important women in modern cannabis history. First with his iconic teahouse in Amsterdam’s underground, and later thanks to the wisdom he gained from two decades of living in Asia, where he learned the secrets and mysteries of hashish like no other person in the West.

Half a century after her birth, Mila Jansen, at that point a mother of four children, felt a revelation as she watched the drum of her washing machine turn.

He had already walked the Hindu villages and had already been a pop referent of the Netherlands. He had learned in Afghanistan the charas method, separating trichomes from the leaves and flowers of the cannabis plant by hand rubbing, a way of making hash. And then eureka: if I adapted the mechanism of the washing machine to the ancestral idea of the peoples of lower Asia, I could put buds in and get resin out.

Thus, Mila invented the Pollinator the first mechanical resin separator, the first electronic hashish factory, with which he definitively became a reference for the incipient sector of the cannabis industry that, timidly and clandestinely, was emerging in the old Holland.

The Pollinator method works like the drum of a dryer, only instead of separating the dirt from the clothes, it removes the trichomes from the clothes. cannabis trichomes .

Hashing has been done manually for thousands of years in countries such as Afghanistan, Iran and Pakistan. That’s why I’m the queen. Because it was the first time people were able to make their own hash without having to spend hours doing it.“he often repeats in interviews with the press.

By the years of the enlightenment and the Pollinator, Jansen was already a major supplier of hashish to Amsterdam’s coffeeshops. He had large indoor crops hidden from the police. Mila’s resin was so good that, at the beginning, even many local dispensaries did not want it because they considered it too strong, too powerful.

Are you liking the post? Join the newsletter to receive more information like this and exclusive discounts for the CBD store:

The life of Mila Jansen

The first joint

The first time he tried a joint was in late 1964, when he was 20 years old. “From that moment on, it became my drug of choice. In those days there was no weed in Amsterdam, so it was a hashish joint and that’s what I’ve smoked for more than 50 years,” the Queen recounts. In those years, she would become a celebrity thanks to the opening of her clothing store “Kink 22”.

From clothing store to tea house

It was a wild time for the Dutch capital. After being for more than a year the favorite clothing house of the most important models, after receiving celebrities such as Tina Turner, from becoming an iconic beat In November ’67, Mila and her partners mutated the fashion business into a tea house they named Cleo de Merode, after a dancer friend of Mata Hari.

Cleo de Merode was not a coffee shop, but it is considered the first coffee shop. Inside, a place decorated with Persian carpets, golden bars and low tables, there was an air of absolute freedom, in the same way that the youth culture of the late 60’s, such as Bob Dylan or Timothy Leary.

The changing rooms became private spaces with cushions. Everyone could smoke whatever they wanted and a cigarette with tobacco and hashish was always circulating among the tables. “It was never the first coffee shop because we never sold anything, we just shared the hashish that came from Turkey, Lebanon and even Afghanistan.“, he clarifies.

Mila’s escape to the land of cannabis

However, it did not take long for the local police to receive complaints from neighbors and then, its creator, decided to leave with her little girl. The security forces threatened to report her to social services and take her daughter away from her. So, at the age of 24, Mila went into exile far away from the Netherlands. It was the beginning of a journey through the Orient that lasted 14 years and during which she would have three more children.

A wonderful part of my life. In the summers I would trek in the Himalayas with my four children, and in the winter we would spend time in Goa.“Mila said. Those were years of very little money, and some of what he made he made by shipping hashish to Europe in the same bags in which he exported clothes from local weavers. He met sadhus and smoked chillums of hand-rubbed hashish. He even spent time in Tibetan monasteries. He was in the original land of cannabis culture and made the most of it.

Mila’s return to Amsterdam

As a consequence of some health problems of one of her sons, Mila decided to return to Amsterdam a decade and a half later. He quickly found in cannabis cultivation not only a job opportunity but also a vocational inspiration.

It was not difficult for her to get a job in the cannabis industry because she always knew she had a green thumb, as a good daughter of the forest. At the age of seven, after living in several countries for his father’s work, his family moved to a house with a garden in Essex, UK. “How I loved spending time with my mother working in the garden! In summer I would pick baskets full of flowers (…) It was a wonderful garden to grow in; it was full of secrets”, Mila narrated in her more than interesting book Cómo llegué a ser la reina del hashish (How I Became the Queen of Hashish).

Unlike 14 years earlier, Amsterdam was now full of marijuana and coffeeshops that demanded a permanent supply. So he went to work doing what he loved.

“I started out making marijuana clones and a year later I started my own eighteen-lamp garden. It went well and I was able to pay all the school bills. In the end, with friends we had thirteen gardens in Amsterdam, but these places come and go, even the wonderful greenhouse I worked on in ’92 didn’t make it to the end. We lost 24,000 plants 10 days before harvest,” he recounted. She was the first strong woman in an underground industry absolutely dominated by men, but again the police appeared as a threat to her freedom.

Mila’s crowning as Hash Queen

Once again, for Mila, the crisis was an opportunity: police persecution led to her coronation. Upon opening up the illegal business, Jansen received inspiration from the cosmos to invent the Pollinator, and shortly thereafter, he invented the Ice-O-Lator, an innovative method of making resin from water and ice.

His invention led to the birth of an entirely Dutch hashish, pressed and dry, known as “neder hash“. And she occupied, forever, the throne of Queen of Hashish.

Everything Mila owes to cannabis, the plant also owes to her. What we give we get, Jansen knows, we all know. “Hashish keeps me sane and sane in the face of all the craziness that life brings,” the Queen often repeats. She is almost 79 years old and still radiant as a freshly cut flower.

Some frequently asked questions about Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Join the Cannactiva community to receive unique offers and more facts about cannabis, CBD and hemp.

Mila Jansen: Dio salvi la regina (dell’hashish)

A 78 anni, Mila Jansen è probabilmente la donna più importante del mondo della cannabis. È conosciuta come la Regina dell’Hashish. Icona pop ad Amsterdam negli anni ’60, imprenditrice, spacciatrice, madre e truffatrice, è l’inventrice dei sistemi di estrazione della resina di alta qualità: Pollinator, Ice-O-Lator e Bubbleator. La storia di una figlia della foresta che ha portato i segreti della cannabis dall’Asia a tutto il pianeta.

La storia di Mila Jansen: una delle persone più importanti nella storia della cannabis

Se è vero che esiste un disegno, allora la vita o il cosmo o qualsiasi cosa regoli la nostra magica esistenza aveva preparato un trono per la piccola Mila, ancor prima che nascesse nella Liverpool del dopoguerra.

Figlia di una foresta

Mila è la figlia di una foresta. E questo ha condizionato la sua storia: un filo di avventure segnate da piante, fiori, viaggi, libertà e soprattutto dalla marijuana come destinazione finale, la corona del suo regno.

Nella vita di Mila Jansen c’è spazio per mille vite. Figlia di una foresta? È che su una montagna innevata nello stato di Saint Louis, negli Stati Uniti, durante l’atroce inverno del 1943, qualcuno, per puro caso, trovò la giovane olandese Ilona van Hall, semicongelata, data per morta per sua stessa decisione. La sua mente era stata presa dal ricordo di un amico – forse il suo amore – ucciso dai nazisti durante l’invasione tedesca di Amsterdam. Il terrore fu sufficiente perché il padre, nel tentativo di salvarla, la inviasse immediatamente in nave attraverso l’Atlantico.

Ma Ilona non poteva sopportare la distanza. Vagò tra gli alberi fitti e la neve per lasciarsi trasportare per sempre. Non ha funzionato. È stato fortunato. Qualcuno l’ha vista e l’ha portata d’urgenza in ospedale. Ed ecco un’altra opera di design. Lì incontrò Hans Jansen, un dirigente di 20 anni più anziano, anch’egli internato olandese sopravvissuto alla Seconda Guerra Mondiale. Nemmeno pochi mesi dopo, la coppia si sposò e tornò in Europa dove, nell’autunno del 1944, arrivò Mila, dal nome dell’infermiera che aveva fatto incontrare le strade dei suoi genitori.

Era un mondo che stava per cambiare per sempre. E sarebbe stata la generazione di Mila a prendere le redini di un nuovo paradigma sociale in cui la celebrazione della vita, della giovinezza e della sperimentazione con le droghe avrebbero costituito la personalità della cultura della seconda metà del XX secolo.

Come è diventata la regina dell’hashish

Prima o poi, Mila Jansen sarebbe diventata una delle donne più importanti nella storia moderna della cannabis. Prima con la sua iconica casa da tè nel sottosuolo di Amsterdam e poi grazie alla saggezza acquisita in due decenni di vita in Asia, dove ha imparato i segreti e i misteri dell’hashish come nessun altro in Occidente.

Mezzo secolo dopo la sua nascita, Mila Jansen, ormai madre di quattro figli, ebbe una rivelazione mentre guardava il tamburo della sua lavatrice girare.

Aveva già attraversato i villaggi indù ed era già stato un’icona pop nei Paesi Bassi. In Afghanistan aveva imparato il metodo della charas, la separazione dei tricomi dalle foglie e dai fiori della pianta di cannabis mediante sfregamento manuale, un modo per produrre hashish. E poi eureka: se adattassi il meccanismo della lavatrice all’idea ancestrale dei popoli dell’Asia inferiore, potrei inserire le gemme e far uscire la resina.

Così, Mila ha inventato il Impollinatore il primo separatore meccanico di resina, la prima fabbrica elettronica di hashish, con cui divenne definitivamente un riferimento per l’incipiente settore dell’industria della cannabis che, timidamente e clandestinamente, stava nascendo nella vecchia Olanda.

Il metodo Pollinator funziona come il tamburo di un’asciugatrice, solo che invece di separare la sporcizia dai vestiti, rimuove i tricomi dai vestiti. tricomi di cannabis .

L’hashing viene eseguito manualmente da migliaia di anni in paesi come l’Afghanistan, l’Iran e il Pakistan. Per questo sono la regina. Perché era la prima volta che le persone erano in grado di produrre il proprio hashish senza dover passare ore a farlo.“, ripete spesso nelle interviste con la stampa.

Negli anni dell’Illuminismo e del Pollino, Jansen era già uno dei principali fornitori di hashish ai coffeeshop di Amsterdam. Aveva grandi coltivazioni indoor nascoste alla polizia. La resina di Mila era così buona che, all’inizio, anche molti negozi non la volevano perché la consideravano troppo forte, troppo potente.

Ti piace il post? Iscrivetevi alla newsletter per ricevere ulteriori informazioni come questa e sconti esclusivi per il negozio CBD:

La vita di Mila Jansen

Il primo giunto

La prima volta che ha provato uno spinello è stato alla fine del 1964, quando aveva 20 anni. “Da quel momento è diventata la mia droga preferita. A quei tempi non c’era erba ad Amsterdam, quindi era uno spinello di hashish ed è quello che ho fumato per più di 50 anni”, dice la Regina. In quegli anni è diventato una celebrità grazie all’apertura del suo negozio di abbigliamento “Kink 22”.

Da negozio di abbigliamento a casa da tè

È stato un periodo selvaggio per la capitale olandese. Dopo più di un anno in cui è stata la casa d’abbigliamento preferita dalle modelle più importanti, in cui sono state accolte celebrità quali Tina Turner, da quando è diventata un’icona del battere Nel novembre del ’67, Mila e i suoi soci mutarono l’attività di moda in una casa da tè che chiamarono Cleo de Merode, dal nome di una ballerina amica di Mata Hari.

Cleo de Merode non era una caffetteria, ma è considerata la prima caffetteria. All’interno, un luogo decorato con tappeti persiani, bar dorati e tavolini bassi, si respirava un’aria di assoluta libertà, alla stregua di quella della cultura giovanile della fine degli anni ’60, come Bob Dylan e Timothy Leary.

Gli spogliatoi divennero spazi privati con cuscini. Ognuno poteva fumare quello che voleva e tra i tavoli circolava sempre una sigaretta con tabacco e hashish. “Non è mai stato il primo coffee shop perché non abbiamo mai venduto nulla, abbiamo solo condiviso l’hashish che veniva dalla Turchia, dal Libano e anche dall’Afghanistan.“Chiarisce.

La fuga di Mila nella terra della cannabis

Tuttavia, non ci volle molto perché la polizia locale ricevesse lamentele dai vicini e così la creatrice decise di andarsene con il suo bambino. Le forze di sicurezza hanno minacciato di denunciarla ai servizi sociali e di portarle via la figlia. Così, all’età di 24 anni, Mila andò in esilio lontano dai Paesi Bassi. Fu l’inizio di un viaggio in Oriente durato 14 anni , durante i quali avrebbe avuto altri tre figli.

Una parte meravigliosa della mia vita. In estate facevo escursioni sull’Himalaya con i miei quattro figli e in inverno trascorrevamo del tempo a Goa.“, ha detto Mila. Erano anni in cui si guadagnava poco, e parte di ciò che produceva veniva spedito in Europa nelle stesse borse con cui esportava gli abiti realizzati dalle tessitrici locali. Incontrava i sadhu e fumava chillum di hashish strofinato a mano. Ha persino trascorso del tempo nei monasteri tibetani. Si trovava nella terra d’origine della cultura della cannabis e l’ha sfruttata al meglio.

Il ritorno di Mila ad Amsterdam

A causa di problemi di salute di uno dei suoi figli, Mila decise di tornare ad Amsterdam una decina di anni e mezzo dopo. Ha trovato subito nella coltivazione della cannabis non solo un’opportunità di lavoro, ma anche un’ispirazione professionale.

Non è stato difficile per lei trovare un lavoro nell’industria della cannabis perché ha sempre saputo di avere il pollice verde, da brava figlia della foresta. All’età di sette anni, dopo aver vissuto in diversi Paesi per il lavoro del padre, la sua famiglia si trasferisce in una casa con giardino nell’Essex, nel Regno Unito. “Quanto mi piaceva passare il tempo con mia madre a lavorare in giardino! D’estate raccoglievo cesti pieni di fiori (…) Era un giardino meraviglioso in cui crescere; era pieno di segreti”, racconta Mila nel suo interessantissimo libro Cómo llegué a ser la reina del hashís (Come sono diventata la regina dell’hashish).

A differenza di 14 anni prima, Amsterdam era ora piena di marijuana e di coffeeshop che richiedevano una fornitura permanente. Così ha iniziato a lavorare su ciò che gli piaceva.

“Ho iniziato a produrre cloni di marijuana e un anno dopo ho avviato il mio giardino di diciotto lampade. Andava bene e riuscivo a pagare tutte le spese scolastiche. Alla fine, con gli amici abbiamo avuto tredici giardini ad Amsterdam, ma questi posti vanno e vengono, anche la meravigliosa serra a cui ho lavorato nel ’92 non è arrivata alla fine. Abbiamo perso 24.000 piante 10 giorni prima del raccolto”, ha raccontato. Era la prima donna forte in un’industria underground dominata dagli uomini, ma ancora una volta la polizia apparve come una minaccia alla sua libertà.

L’incoronazione di Mila a regina dell’hashish

Anche in questo caso, per Mila la crisi è stata un’opportunità: la persecuzione della polizia ha portato alla sua incoronazione. Dopo aver aperto l’attività illegale, Jansen si è ispirato al cosmo per inventare l’impollinatore e poco dopo ha inventato l’Ice-O-Lator, un metodo innovativo per produrre resina da acqua e ghiaccio.

La sua invenzione portò alla nascita di un hashish interamente olandese, pressato ed essiccato, noto come“neder hash“. E occupò per sempre il trono di Regina dell’Hashish.

Tutto ciò che Mila deve alla cannabis, anche la pianta lo deve a lei. Ciò che diamo lo riceviamo, Jansen lo sa, lo sappiamo tutti.“L’hashish mi mantiene sana e salva di fronte a tutte le follie che la vita porta con sé“, ripete spesso la regina. Ha quasi 79 anni ed è ancora radiosa come un fiore appena reciso.

Alcune domande frequenti su Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Unisciti alla comunità di Cannactiva per ricevere offerte uniche e ulteriori informazioni su cannabis, CBD e canapa.

Mila Jansen : God Save the Queen (of hashish)

À 78 ans, Mila Jansen est probablement la femme la plus importante du monde du cannabis. Elle est connue comme la reine du haschisch. Icône pop à Amsterdam dans les années 60, entrepreneuse, commerçante, mère et arnaqueuse, elle est l’inventrice des systèmes d’extraction de résine de haute qualité : Pollinator, Ice-O-Lator et Bubbleator. L’histoire d’une fille de la forêt qui a apporté les secrets du cannabis d’Asie à la planète entière.

L’histoire de Mila Jansen : l’une des personnes les plus importantes de l’histoire du cannabis

S’il est vrai que la conception existe, alors la vie, le cosmos ou tout ce qui régit notre existence magique avait préparé un trône pour la petite Mila, avant même sa naissance dans la Liverpool de l’après-guerre.

Fille de la forêt

Mila est la fille d’une forêt. C’est ce qui a conditionné son histoire : un fil d’aventures marqué par les plantes, les fleurs, les voyages, la liberté et surtout la marijuana comme destination finale, la couronne de son royaume.

Dans la vie de Mila Jansen, il y a de la place pour mille vies. Fille de la forêt ? C’est que sur une montagne enneigée de l’État de Saint Louis, aux États-Unis, au cours de l’atroce hiver 1943, quelqu’un, par pur hasard, a trouvé la jeune Néerlandaise Ilona van Hall, à moitié gelée, livrée à la mort par sa propre décision. Son esprit avait été happé par le souvenir d’un ami – peut-être son amour – tué par les nazis lors de l’invasion allemande d’Amsterdam. La terreur est telle que son père, pour tenter de la sauver, l’envoie immédiatement en bateau à travers l’Atlantique.

Mais Ilona ne supportait pas la distance. Il s’enfonça dans les arbres touffus et la neige pour se laisser emporter à jamais. Il a échoué. Il a eu de la chance. Quelqu’un l’a vue et l’a emmenée d’urgence à l’hôpital. Et voici une autre œuvre de design. Il y rencontre Hans Jansen, un cadre de 20 ans son aîné, qui est également un survivant néerlandais interné de la Seconde Guerre mondiale. Quelques mois plus tard, le couple se marie et retourne en Europe où, à l’automne 1944, arrive Mila, nommée d’après l’infirmière qui a rapproché les chemins de ses parents.

C’est un monde qui va changer pour toujours. Et c’est la génération de Mila qui prendra les rênes d’un nouveau paradigme social où la célébration de la vie, de la jeunesse et l’expérimentation des drogues formeront la personnalité de la culture de la seconde moitié du 20e siècle.

Comment elle est devenue la reine du haschisch

Très vite, Mila Jansen deviendra l’une des femmes les plus importantes de l’histoire moderne du cannabis. D’abord avec son emblématique salon de thé dans le métro d’Amsterdam, puis grâce à la sagesse qu’il a acquise au cours de deux décennies passées en Asie, où il a appris les secrets et les mystères du haschisch comme personne d’autre en Occident.

Un demi-siècle après sa naissance, Mila Jansen, alors mère de quatre enfants, a eu une révélation en regardant tourner le tambour de sa machine à laver.

Il avait déjà traversé des villages hindous et avait déjà été une icône pop aux Pays-Bas. Il avait appris en Afghanistan la méthode du charas, qui consiste à séparer les trichomes des feuilles et des fleurs de la plante de cannabis en les frottant à la main, ce qui permet de fabriquer du haschisch. Et puis eurêka : si j’adaptais le mécanisme de la machine à laver à l’idée ancestrale des peuples de l’Asie inférieure, je pourrais y mettre des bourgeons et en extraire de la résine.

C’est ainsi que Mila a inventé le Pollinator le premier séparateur de résine mécanique, la première usine à haschisch électronique, avec lesquels il est devenu définitivement une référence pour le secteur naissant de l’industrie du cannabis qui, timidement et clandestinement, apparaissait dans l’ancienne Hollande.

La méthode Pollinator fonctionne comme le tambour d’un sèche-linge, mais au lieu de séparer la saleté des vêtements, elle enlève les trichomes des vêtements. trichomes de cannabis .

Le hachage est effectué manuellement depuis des milliers d’années dans des pays tels que l’Afghanistan, l’Iran et le Pakistan. C’est pourquoi je suis la reine. Parce que c’était la première fois que les gens pouvaient fabriquer leur propre hasch sans avoir à passer des heures à le faire.“Il le répète souvent dans ses interviews avec la presse.

À l’époque des Lumières et du Pollinisateur, Jansen était déjà l’un des principaux fournisseurs de haschisch des coffeeshops d’Amsterdam. Il cultivait de grandes surfaces à l’intérieur, à l’abri des regards de la police. La résine de Mila était si bonne qu’au début, même de nombreux magasins n’en voulaient pas parce qu’ils la considéraient comme trop forte, trop puissante.

Vous aimez le message ? Inscrivez-vous à la lettre d’information pour recevoir d’autres informations de ce type et des réductions exclusives pour la boutique CBD:

La vie de Mila Jansen

La première articulation

La première fois qu’il a essayé un joint, c’était à la fin de 1964, alors qu’il avait 20 ans. “À partir de ce moment-là, c’est devenu ma drogue de prédilection. À l’époque, il n’y avait pas d’herbe à Amsterdam, c’était donc un joint de haschisch et c’est ce que j’ai fumé pendant plus de 50 ans”, explique la reine. Au cours de ces années, il est devenu une célébrité grâce à l’ouverture de son magasin de vêtements “Kink 22”.

Du magasin de vêtements au salon de thé

La capitale néerlandaise a connu une période faste. Après avoir été pendant plus d’un an la maison de vêtements préférée des mannequins les plus importants, avoir accueilli des célébrités telles que Tina Turner, qui est devenue une icône du de devenir une icône de la mode. En novembre 67, Mila et ses partenaires ont transformé l’entreprise de mode en un salon de thé qu’ils ont baptisé Cleo de Merode, du nom d’une danseuse amie de Mata Hari.

Cleo de Merode n’était pas un coffee shop, mais il est considéré comme le premier coffee shop. À l’intérieur, un lieu décoré de tapis persans, de bars dorés et de tables basses, règne un air de liberté absolue, à l’image de la culture des jeunes de la fin des années 60, comme Bob Dylan et Timothy Leary.

Les vestiaires sont devenus des espaces privés avec des coussins. Chacun pouvait fumer ce qu’il voulait et il y avait toujours une cigarette, du tabac et du haschich qui circulaient sur les tables. “Ce n’était pas le premier coffee shop car nous ne vendions rien, nous partagions simplement le haschisch qui venait de Turquie, du Liban et même d’Afghanistan.“Il précise.

La fuite de Mila au pays du cannabis

Cependant, la police locale n’a pas tardé à recevoir des plaintes des voisins et la créatrice a donc décidé de partir avec son enfant. Les forces de sécurité ont menacé de la dénoncer aux services sociaux et de lui retirer sa fille. C’est ainsi qu’à l’âge de 24 ans, Mila s’est exilée loin des Pays-Bas. C’est le début d’un voyage de 14 ans vers l’Orient , au cours duquel il aura trois autres enfants.

Une partie merveilleuse de ma vie. L’été, je faisais de la randonnée dans l’Himalaya avec mes quatre enfants, et l’hiver, nous passions du temps à Goa.“, a déclaré Mila. Ces années-là, les revenus étaient très faibles et une partie de ce qu’elle fabriquait était envoyée en Europe dans les mêmes sacs que ceux dans lesquels elle exportait les vêtements des tisserands locaux. Il rencontre des sadhus et fume des chillums de haschisch frotté à la main. Il a même passé du temps dans des monastères tibétains. Il se trouvait dans le pays d’origine de la culture du cannabis et il en a tiré le meilleur parti.

Le retour de Mila à Amsterdam

À la suite de problèmes de santé de l’un de ses fils, Mila a décidé de retourner à Amsterdam dix ans et demi plus tard. Il a rapidement trouvé dans la culture du cannabis non seulement une opportunité d’emploi, mais aussi une inspiration professionnelle.

Il ne lui a pas été difficile de trouver un emploi dans l’industrie du cannabis, car elle a toujours su qu’elle avait la main verte, en bonne fille de la forêt. À l’âge de sept ans, après avoir vécu dans plusieurs pays pour le travail de son père, sa famille s’est installée dans une maison avec jardin dans l’Essex, au Royaume-Uni. “Comme j’aimais passer du temps avec ma mère à travailler dans le jardin ! En été, je cueillais des paniers pleins de fleurs (…) C’était un jardin merveilleux pour grandir, il était plein de secrets”, raconte Mila dans son très intéressant livre Cómo llegué a ser la reina del hashís (Comment je suis devenue la reine du haschisch).

Contrairement à ce qui s’était passé 14 ans plus tôt, Amsterdam regorgeait de marijuana et de coffeeshops qui exigeaient un approvisionnement permanent. Il a donc commencé à travailler dans ce qu’il aimait.

“J’ai commencé à faire des clones de marijuana et, un an plus tard, j’ai créé mon propre jardin à dix-huit lampes. Tout s’est bien passé et j’ai pu payer toutes les factures de l’école. En fin de compte, avec des amis, nous avons eu treize jardins à Amsterdam, mais ces endroits vont et viennent, même la merveilleuse serre sur laquelle j’ai travaillé en 1992 n’a pas tenu jusqu’à la fin. Nous avons perdu 24 000 plants dix jours avant la récolte”, raconte-t-il. Elle est la première femme forte dans une industrie souterraine dominée par les hommes, mais la police apparaît à nouveau comme une menace pour sa liberté.

Le couronnement de Mila en tant que Hash Queen

Là encore, pour Mila, la crise a été une opportunité : les persécutions policières ont conduit à son couronnement. Dès l’ouverture de l’entreprise illégale, Jansen s’est inspiré du cosmos pour inventer le Pollinator et, peu après, il a inventé l’Ice-O-Lator, une méthode innovante de fabrication de résine à partir d’eau et de glace.

Son invention a donné naissance à un haschisch entièrement néerlandais, pressé et séché, connu sous le nom de“neder hash“. Et elle occupa, pour toujours, le trône de reine du haschisch.

Tout ce que Mila doit au cannabis, la plante le lui doit aussi. Ce que l’on donne, on le reçoit, Jansen le sait, nous le savons tous. “Lehaschisch me permet de rester saine d’esprit face à toutes les folies de la vie“, répète souvent la reine. Elle a presque 79 ans et est toujours aussi radieuse qu’une fleur fraîchement coupée.

Quelques questions fréquemment posées sur Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Rejoignez la communauté Cannactiva pour recevoir des offres uniques et plus d’informations sur le cannabis, le CBD et le chanvre.

Mila Jansen: Gott schütze die Königin (von Haschisch)

Mit 78 Jahren ist Mila Jansen wahrscheinlich die wichtigste Frau in der Cannabiswelt. Sie ist bekannt als die Königin des Haschisch. Pop-Ikone im Amsterdam der 60er Jahre, Unternehmerin, Händlerin, Mutter und Strippenzieherin, ist sie die Erfinderin der hochwertigen Harz-Extraktionssysteme: Pollinator, Ice-O-Lator und Bubbleator. Die Geschichte einer Tochter des Waldes, die die Geheimnisse des Cannabis aus Asien auf den ganzen Planeten brachte.

Die Geschichte von Mila Jansen: Eine der wichtigsten Personen in der Geschichte des Cannabis

Wenn es stimmt, dass es so etwas wie einen Plan gibt, dann hatte das Leben oder der Kosmos oder was immer es ist, das unsere magische Existenz regelt, einen Thron für die kleine Mila vorbereitet, noch bevor sie im Nachkriegs-Liverpool geboren wurde.

Tochter eines Waldes

Mila ist die Tochter eines Waldes. Und das prägte seine Geschichte: eine Reihe von Abenteuern, die von Pflanzen, Blumen, Reisen, Freiheit und vor allem Marihuana als Endziel, der Krone seines Königreichs, geprägt sind.

Im Leben von Mila Jansen gibt es Platz für tausend Leben. Tochter eines Waldes? Auf einem verschneiten Berg im US-Bundesstaat Saint Louis fand jemand im grausamen Winter 1943 rein zufällig die junge Niederländerin Ilona van Hall, die halb erfroren dem Tod überlassen war, weil sie es selbst so wollte. Er war von der Erinnerung an einen Freund – vielleicht seine Liebe – eingeholt worden, der während der deutschen Invasion in Amsterdam von den Nazis getötet wurde. Der Schrecken war so groß, dass ihr Vater, um sie zu retten, sie sofort per Schiff über den Atlantik schickte.

Aber Ilona konnte die Entfernung nicht ertragen. Er wanderte in die dichten Bäume und den Schnee, um sich für immer treiben zu lassen. Er ist gescheitert. Er hatte Glück. Jemand sah sie und brachte sie schnell in ein Krankenhaus. Und hier, ein weiteres Werk des Designs. Dort lernte er Hans Jansen kennen, einen 20 Jahre älteren Manager, der ebenfalls ein internierter niederländischer Überlebender des Zweiten Weltkriegs war. Nicht einmal ein paar Monate später heiratete das Paar und kehrte nach Europa zurück, wo im Herbst 1944 Mila ankam, benannt nach der Krankenschwester, die die Wege ihrer Eltern zusammenführte.

Es war eine Welt, die sich für immer verändern sollte. Und es war Milas Generation, die die Zügel eines neuen sozialen Paradigmas in die Hand nahm, in dem die Feier des Lebens, der Jugend und das Experimentieren mit Drogen die Persönlichkeit der Kultur in der zweiten Hälfte des 20.

Wie sie die Königin des Haschisch wurde

Eher früher als später sollte Mila Jansen eine der wichtigsten Frauen in der modernen Geschichte des Cannabis werden. Zunächst mit seinem kultigen Teehaus im Amsterdamer Untergrund und später dank der Weisheit, die er in zwei Jahrzehnten in Asien erlangte, wo er die Geheimnisse und Mysterien des Haschischs wie kein anderer im Westen lernte.

Ein halbes Jahrhundert nach ihrer Geburt erlebte Mila Jansen, inzwischen Mutter von vier Kindern, eine Offenbarung, als sie die Trommel ihrer Waschmaschine drehen sah.

Er war bereits durch Hindu-Dörfer gewandert und war in den Niederlanden eine Pop-Ikone. Er hatte in Afghanistan die Charas-Methode erlernt, bei der die Trichome von den Blättern und Blüten der Cannabispflanze durch Reiben mit der Hand abgetrennt werden, eine Methode zur Herstellung von Haschisch. Und dann Heureka: Wenn ich den Mechanismus der Waschmaschine an die uralte Idee der Völker Niederasiens anpasste, konnte ich Knospen hineinlegen und Harz herausholen.

So erfand Mila den Bestäuber den ersten mechanischen Harzabscheider, die erste elektronische Haschischfabrik, mit der er endgültig zu einer Referenz für den beginnenden Sektor der Cannabisindustrie wurde, der zaghaft und heimlich im alten Holland aufkam.

Die Pollinator-Methode funktioniert wie die Trommel eines Wäschetrockners, nur dass sie nicht den Schmutz von der Kleidung trennt, sondern die Trichome von der Kleidung entfernt. Cannabis-Trichome .

In Ländern wie Afghanistan, Iran und Pakistan wird das Hashing seit Tausenden von Jahren manuell durchgeführt. Deshalb bin ich die Königin. Denn es war das erste Mal, dass die Menschen ihr eigenes Haschisch herstellen konnten, ohne dass sie Stunden damit verbringen mussten.“die er in Interviews mit der Presse oft wiederholt.

In den Jahren der Aufklärung und des Pollinators war Jansen bereits einer der Hauptlieferanten von Haschisch für die Amsterdamer Coffeeshops. Er hatte große Anbauflächen, die er vor der Polizei versteckte. Das Harz von Mila war so gut, dass es anfangs sogar von vielen Geschäften abgelehnt wurde, weil sie es für zu stark, zu mächtig hielten.

Gefällt Ihnen der Beitrag? Melden Sie sich für den Newsletter an, um weitere Informationen wie diese und exklusive Rabatte für den CBD-Shop zu erhalten:

Das Leben von Mila Jansen

Die erste Verbindung

Das erste Mal, dass er einen Joint probierte, war Ende 1964, als er 20 Jahre alt war. “Von diesem Moment an wurde es meine Lieblingsdroge. Damals gab es in Amsterdam kein Gras, also war es ein Haschisch-Joint, und den habe ich mehr als 50 Jahre lang geraucht”, sagt die Königin. In diesen Jahren wurde er dank der Eröffnung seines Bekleidungsgeschäfts “Kink 22” zu einer Berühmtheit.

Vom Kleiderladen zum Teehaus

Es war eine wilde Zeit für die niederländische Hauptstadt. Nachdem es mehr als ein Jahr lang das Lieblingsbekleidungshaus der wichtigsten Models war, nachdem es Berühmtheiten wie Tina Turner, die zu einer Ikone des Beat Im November ’67 wandelten Mila und ihre Partner das Modegeschäft in ein Teehaus um, das sie Cleo de Merode nannten, nach einer befreundeten Tänzerin von Mata Hari.

Cleo de Merode war zwar kein Café, gilt aber als das erste Café. Im Inneren des mit Perserteppichen, vergoldeten Stangen und niedrigen Tischen geschmückten Lokals herrschte ein Hauch von absoluter Freiheit, so wie bei den jugendkulturellen Referenzen der späten 60er Jahre, wie Bob Dylan und Timothy Leary.

Die Umkleideräume wurden zu privaten Räumen mit Sitzkissen. Jeder konnte rauchen, was er wollte, und es zirkulierte immer eine Zigarette mit Tabak und Haschisch zwischen den Tischen. “Es war nie der erste Coffeeshop, denn wir haben nie etwas verkauft, sondern nur das Haschisch geteilt, das aus der Türkei, dem Libanon und sogar Afghanistan kam.“Er klärt auf.

Milas Flucht ins Land des Cannabis

Es dauerte jedoch nicht lange, bis bei der örtlichen Polizei Beschwerden von Nachbarn eingingen, so dass die Schöpferin beschloss, mit ihrem Kind zu verschwinden. Die Sicherheitskräfte drohten ihr, sie beim Sozialamt anzuzeigen und ihr die Tochter wegzunehmen. So ging Mila im Alter von 24 Jahren ins Exil, weit weg von den Niederlanden. Es war der Beginn einer 14-jährigen Reise in den Osten , während der er drei weitere Kinder bekommen sollte.

Ein wunderbarer Teil meines Lebens. Im Sommer bin ich mit meinen vier Kindern im Himalaya gewandert, und im Winter haben wir Zeit in Goa verbracht.“, sagte Mila. In diesen Jahren gab es nur wenig Geld, und ein Teil ihrer Erzeugnisse wurde in denselben Säcken nach Europa geschickt, in denen sie die von den örtlichen Webern hergestellten Kleider exportierte. Er traf Sadhus und rauchte Chillums mit handgeriebenem Haschisch. Er verbrachte sogar Zeit in tibetischen Klöstern. Er war im Ursprungsland der Cannabiskultur und hat das Beste daraus gemacht.

Milas Rückkehr nach Amsterdam

Aufgrund gesundheitlicher Probleme bei einem ihrer Söhne beschloss Mila anderthalb Jahrzehnte später, nach Amsterdam zurückzukehren. Schnell fand er im Cannabisanbau nicht nur eine Beschäftigungsmöglichkeit, sondern auch eine berufliche Inspiration.

Es war nicht schwer für sie, einen Job in der Cannabisbranche zu finden, denn sie wusste schon immer, dass sie als gute Tochter des Waldes einen grünen Daumen hat. Im Alter von sieben Jahren, nachdem er für die Arbeit seines Vaters in mehreren Ländern gelebt hatte, zog seine Familie in ein Haus mit Garten in Essex, Großbritannien. “Wie sehr ich es liebte, mit meiner Mutter im Garten zu arbeiten! Im Sommer pflückte ich Körbe voller Blumen (…) Es war ein wundervoller Garten zum Wachsen; er war voller Geheimnisse”, erzählt Mila in ihrem sehr interessanten Buch Cómo llegué a ser la reina del hashís (Wie ich zur Haschischkönigin wurde).

Anders als 14 Jahre zuvor war Amsterdam jetzt voll von Marihuana und Coffeeshops, die einen ständigen Nachschub verlangten. Also begann er zu arbeiten, was ihm gefiel.

“Ich begann mit der Herstellung von Marihuana-Klonen und ein Jahr später legte ich meinen eigenen Garten mit achtzehn Lampen an. Es lief gut, und ich konnte alle Schulrechnungen bezahlen. Am Ende hatten wir mit Freunden dreizehn Gärten in Amsterdam, aber diese Orte kommen und gehen, selbst das wunderbare Gewächshaus, an dem ich ’92 gearbeitet habe, hat es nicht bis zum Ende geschafft. Wir haben 10 Tage vor der Ernte 24.000 Pflanzen verloren”, erzählt er. Sie war die erste starke Frau in einer von Männern dominierten Underground-Branche , aber auch hier war die Polizei eine Bedrohung für ihre Freiheit.

Milas Krönung zur Haschisch-Königin

Auch für Mila war die Krise eine Chance: Die Verfolgung durch die Polizei führte zu ihrer Krönung. Nach der Eröffnung des illegalen Geschäfts wurde Jansen vom Kosmos inspiriert, den Pollinator zu erfinden, und bald darauf erfand er den Ice-O-Lator, eine innovative Methode zur Herstellung von Harz aus Wasser und Eis.

Seine Erfindung führte zur Geburt eines rein holländischen Haschischs, gepresst und getrocknet, bekannt als“neder hash“. Und sie besetzte für immer den Thron der Königin des Haschisch.

Alles, was Mila dem Cannabis verdankt, verdankt die Pflanze auch ihr. Was wir geben, erhalten wir, weiß Jansen, wissen wir alle.“Haschisch hält mich gesund und munter angesichts all des Wahnsinns, den das Leben mit sich bringt“, wiederholt die Königin oft. Sie ist fast 79 Jahre alt und immer noch so strahlend wie eine frisch geschnittene Blume.

Einige häufig gestellte Fragen über Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Treten Sie der Cannactiva-Community bei, um einzigartige Angebote und weitere Fakten über Cannabis, CBD und Hanf zu erhalten.

Mila Jansen: Deus Salve a Rainha (do haxixe)

Aos 78 anos, Mila Jansen é provavelmente a mulher mais importante do mundo da canábis. É conhecida como a Rainha do Haxixe. Ícone pop em Amesterdão nos anos 60, empresária, negociante, mãe e prostituta, é a inventora dos sistemas de extração de resina de alta qualidade: Pollinator, Ice-O-Lator e Bubbleator. A história de uma filha da floresta que trouxe os segredos da canábis da Ásia para todo o planeta.

A história de Mila Jansen: uma das pessoas mais importantes da história da canábis

Se é verdade que existe uma coisa chamada desígnio, então a vida ou o cosmos ou o que quer que seja que regula a nossa existência mágica tinha um trono preparado para a pequena Mila, mesmo antes de ela ter nascido na Liverpool do pós-guerra.

Filha de uma floresta

Mila é filha de uma floresta. E isso condicionou a sua história: um fio de aventuras marcado por plantas, flores, viagens, liberdade e sobretudo a marijuana como destino final, a coroa do seu reino.

Na vida de Mila Jansen há espaço para mil vidas. Filha de uma floresta? É que numa montanha nevada do estado de Saint Louis, nos Estados Unidos, durante o atroz inverno de 1943, alguém, por mero acaso, encontrou a jovem holandesa Ilona van Hall, semi-congelada, entregue à morte por sua própria decisão. A sua mente estava presa na memória de um amigo – talvez o seu amor – morto pelos nazis durante a invasão alemã de Amesterdão. O terror foi suficiente para que o seu pai, numa tentativa de a salvar, a enviasse imediatamente de navio para o outro lado do Atlântico.

Mas Ilona não conseguia suportar a distância. Vagueou por entre as árvores espessas e a neve para se deixar levar para sempre. Falhou. Ele teve sorte. Alguém a viu e levou-a de urgência para um hospital. E aqui, mais uma obra de design. Aí conheceu Hans Jansen, um executivo 20 anos mais velho, que também era um sobrevivente holandês internado da Segunda Guerra Mundial. Poucos meses depois, o casal casa-se e regressa à Europa, onde, no outono de 1944, chega Mila, que recebe o nome da enfermeira que cruzou o caminho dos seus pais.

Era um mundo que ia mudar para sempre. E seria a geração de Mila que tomaria as rédeas de um novo paradigma social onde a celebração da vida, a juventude e a experimentação de drogas formariam a personalidade da cultura na segunda metade do século XX.

Como se tornou a rainha do haxixe

Mais cedo ou mais tarde, Mila Jansen tornar-se-ia uma das mulheres mais importantes da história moderna da canábis. Primeiro com a sua icónica casa de chá no underground de Amesterdão e, mais tarde, graças à sabedoria que adquiriu em duas décadas de vida na Ásia, onde aprendeu os segredos e mistérios do haxixe como nenhuma outra pessoa no Ocidente.

Meio século após o seu nascimento, Mila Jansen, na altura mãe de quatro filhos, sentiu uma revelação enquanto observava o tambor da sua máquina de lavar roupa a rodar.

Já tinha andado por aldeias hindus e já tinha sido um ícone pop nos Países Baixos. Aprendeu no Afeganistão o método charas, que consiste em separar os tricomas das folhas e flores da planta da canábis esfregando-os à mão, uma forma de fazer haxixe. E depois, eureka: se eu adaptasse o mecanismo da máquina de lavar à ideia ancestral dos povos da Ásia inferior, podia pôr botões e tirar resina.

Assim, a Mila inventou o Polinizador o primeiro separador mecânico de resina, a primeira fábrica eletrónica de haxixe, com os quais se tornou definitivamente uma referência para o sector incipiente da indústria da canábis que, de forma tímida e clandestina, estava a surgir na velha Holanda.

O método Pollinator funciona como o tambor de uma máquina de secar roupa, só que em vez de separar a sujidade da roupa, remove os tricomas da roupa. tricomas de canábis .

O hashing é feito manualmente há milhares de anos em países como o Afeganistão, o Irão e o Paquistão. É por isso que eu sou a rainha. Porque foi a primeira vez que as pessoas puderam fazer o seu próprio haxixe sem terem de passar horas a fazê-lo.“que repete frequentemente em entrevistas à imprensa.

Nos anos do Iluminismo e do Pollinator, Jansen era já um dos principais fornecedores de haxixe aos coffeeshops de Amesterdão. Tinha grandes culturas de interior escondidas da polícia. A resina de Mila era tão boa que, no início, até muitas lojas não a queriam porque a consideravam demasiado forte, demasiado poderosa.

Está a gostar do post? Subscreva a newsletter para receber mais informações como esta e descontos exclusivos para a loja CBD:

A vida de Mila Jansen

A primeira articulação

A primeira vez que experimentou um charro foi em finais de 1964, quando tinha 20 anos. “A partir desse momento, tornou-se a minha droga de eleição. Naquela altura, não havia erva em Amesterdão, por isso era um charro de haxixe e é isso que fumo há mais de 50 anos”, diz a Rainha. Durante esses anos, tornou-se uma celebridade graças à abertura da sua loja de roupa “Kink 22”.

De loja de roupa a casa de chá

A capital holandesa viveu uma época louca. Depois de ter sido durante mais de um ano a casa de roupa preferida das modelos mais importantes, depois de ter recebido celebridades como Tina Turner, de se tornar uma icónica icónica Em novembro de 67, Mila e os seus sócios transformaram o negócio da moda numa casa de chá a que deram o nome de Cleo de Merode, em homenagem a uma bailarina amiga de Mata Hari.

A Cleo de Merode não era uma cafetaria, mas é considerada a primeira cafetaria. No interior, um lugar decorado com tapetes persas, barras douradas e mesas baixas, havia um ar de liberdade absoluta, como o da cultura jovem do final dos anos 60, como Bob Dylan e Timothy Leary.

Os balneários tornaram-se espaços privados com almofadas. Todos podiam fumar o que quisessem e havia sempre um cigarro com tabaco e haxixe a circular entre as mesas. “Nunca foi o primeiro café porque nunca vendemos nada, apenas partilhámos o haxixe que vinha da Turquia, do Líbano e até do Afeganistão.“Ele esclarece.

A fuga de Mila para o país da canábis

No entanto, não demorou muito para que a polícia local recebesse queixas dos vizinhos e, assim, a criadora decidiu partir com o seu filho. As forças de segurança ameaçaram denunciá-la aos serviços sociais e retirar-lhe a filha. Assim, aos 24 anos, Mila exilou-se longe dos Países Baixos. Era o início de uma viagem de 14 anos para o Oriente , durante a qual teria mais três filhos.

Uma parte maravilhosa da minha vida. No verão, fazia caminhadas nos Himalaias com os meus quatro filhos e, no inverno, passávamos algum tempo em Goa.“disse Mila. Foram anos de muito pouco dinheiro, e parte do que fazia era enviado para a Europa nos mesmos sacos em que exportava roupas feitas por tecelões locais. Encontrou-se com sadhus e fumou chillums de haxixe esfregado à mão. Chegou mesmo a passar algum tempo em mosteiros tibetanos. Ele estava na terra original da cultura da canábis e aproveitou-a ao máximo.

O regresso de Mila a Amesterdão

Devido a problemas de saúde de um dos seus filhos, Mila decidiu regressar a Amesterdão uma década e meia mais tarde. Rapidamente encontrou no cultivo de canábis não só uma oportunidade de trabalho, mas também uma inspiração vocacional.

Não foi difícil para ela conseguir um emprego na indústria da canábis porque sempre soube que tinha um polegar verde, como uma boa filha da floresta. Aos sete anos, depois de ter vivido em vários países por causa do trabalho do pai, a sua família mudou-se para uma casa com jardim em Essex, no Reino Unido. “Como eu gostava de passar o tempo com a minha mãe a trabalhar no jardim! No verão, apanhava cestos cheios de flores (…) Era um jardim maravilhoso para crescer; estava cheio de segredos”, conta Mila no seu livro muito interessante Cómo llegué a ser la reina del hashís (Como me tornei a rainha do haxixe).

Ao contrário de 14 anos antes, Amesterdão estava agora cheia de marijuana e de coffeeshops que exigiam um abastecimento permanente. Por isso, começou a trabalhar naquilo de que gostava.

“Comecei a fazer clones de marijuana e um ano depois comecei o meu próprio jardim com dezoito lâmpadas. Correu bem e consegui pagar todas as contas da escola. No final, com amigos, tínhamos treze jardins em Amesterdão, mas estes lugares vêm e vão, mesmo a maravilhosa estufa em que trabalhei em 1992 não chegou ao fim. Perdemos 24.000 plantas 10 dias antes da colheita”, conta. Foi a primeira mulher forte numa indústria underground dominada por homens, mas mais uma vez a polícia apareceu como uma ameaça à sua liberdade.

A coroação da Mila como Rainha do Hash

Mais uma vez, para Mila, a crise foi uma oportunidade: a perseguição policial levou à sua coroação. Ao abrir o negócio ilegal, Jansen inspirou-se no cosmos para inventar o Pollinator e, pouco depois, inventou o Ice-O-Lator, um método inovador de produzir resina a partir de água e gelo.

A sua invenção levou ao nascimento de um haxixe totalmente holandês, prensado e seco, conhecido como“neder hash“. E ocupou, para sempre, o trono de Rainha do Haxixe.

Tudo o que Mila deve à canábis, a planta também lhe deve a ela. O que damos, recebemos, sabe Jansen, todos nós sabemos. “O haxixe mantém-me sã e sã perante toda a loucura que a vida traz“, repete frequentemente a Rainha. Tem quase 79 anos e continua tão radiante como uma flor acabada de cortar.

Algumas perguntas frequentes sobre Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Junte-se à comunidade Cannactiva para receber ofertas exclusivas e mais factos sobre a canábis, o CBD e o cânhamo.

Mila Jansen: God Save the Queen (van de hasjiesj)

Met haar 78 jaar is Mila Jansen waarschijnlijk de belangrijkste vrouw in de cannabiswereld. Ze staat bekend als de koningin van de hasjiesj. Popicoon in Amsterdam in de jaren 60, ondernemer, dealer, moeder en hustler, ze is de uitvindster van de hoogwaardige hars extractie systemen: Pollinator, de Ice-O-Lator en de Bubbleator. Het verhaal van een dochter van het bos die de geheimen van cannabis van Azië naar de hele planeet bracht.

Het verhaal van Mila Jansen: Een van de belangrijkste mensen in de cannabisgeschiedenis

Als het waar is dat er zoiets bestaat als een ontwerp, dan had het leven of de kosmos of wat het ook is dat ons magische bestaan regelt al een troon voorbereid voor de kleine Mila, nog voordat ze werd geboren in het naoorlogse Liverpool.

Dochter van een bos

Mila is de dochter van een bos. En dat bepaalde zijn verhaal: een draad van avonturen gemarkeerd door planten, bloemen, reizen, vrijheid en vooral marihuana als eindbestemming, de kroon op zijn koninkrijk.

In het leven van Mila Jansen is ruimte voor duizend levens. Dochter van een bos? Het is dat op een besneeuwde berg in de staat Saint Louis, in de Verenigde Staten, tijdens de verschrikkelijke winter van 1943, iemand bij puur toeval de jonge Nederlandse vrouw Ilona van Hall vond, halfbevroren, overgeleverd aan de dood door haar eigen beslissing. Zijn gedachten waren gevangen in de herinnering aan een vriend – misschien wel zijn liefde – die door de nazi’s was gedood tijdens de Duitse invasie van Amsterdam. De schrik was groot genoeg voor haar vader om haar, in een poging haar te redden, meteen per schip de Atlantische Oceaan over te sturen.

Maar Ilona kon de afstand niet verdragen. Hij dwaalde door de dikke bomen en de sneeuw om zich voor altijd mee te laten voeren. Het is mislukt. Hij had geluk. Iemand zag haar en bracht haar met spoed naar een ziekenhuis. En hier, nog een ontwerp. Daar ontmoette hij Hans Jansen, een 20 jaar oudere leidinggevende, die ook een geïnterneerde Nederlandse overlevende van de Tweede Wereldoorlog was. Nog geen paar maanden later trouwde het stel en keerde terug naar Europa waar in de herfst van 1944 Mila arriveerde, vernoemd naar de verpleegster die de wegen van haar ouders samenbracht.

Het was een wereld die voor altijd zou veranderen. En het zou Mila’s generatie zijn die de teugels in handen zou nemen van een nieuw sociaal paradigma waar de viering van het leven, de jeugd en het experimenteren met drugs de persoonlijkheid van de cultuur in de tweede helft van de 20e eeuw zouden vormen.

Hoe ze de koningin van de hasjiesj werd

Eerder vroeger dan later zou Mila Jansen een van de belangrijkste vrouwen in de moderne geschiedenis van cannabis worden. Eerst met zijn iconische theehuis in de Amsterdamse ondergrondse, en later dankzij de wijsheid die hij opdeed tijdens twee decennia verblijf in Azië, waar hij als geen ander in het Westen de geheimen en mysteries van hasj leerde kennen.

Een halve eeuw na haar geboorte voelde Mila Jansen, inmiddels moeder van vier kinderen, een openbaring toen ze toekeek hoe de trommel van haar wasmachine draaide.

Hij had al door Hindoe-dorpen gelopen en was al een popicoon in Nederland. Hij had in Afghanistan de charas-methode geleerd, het scheiden van de trichomen van de bladeren en bloemen van de cannabisplant door met de hand te wrijven, een manier om hasj te maken. En toen eureka: als ik het mechanisme van de wasmachine zou aanpassen aan het voorouderlijke idee van de volkeren van laag-Azië, zou ik er knoppen in kunnen doen en er hars uit kunnen halen.

Zo bedacht Mila de Pollinator de eerste mechanische harsscheider, de eerste elektronische hasjfabriek, waarmee hij definitief een referentie werd voor de beginnende sector van de cannabisindustrie die schuchter en clandestien opkwam in het oude Nederland.

De Pollinator methode werkt als de trommel van een wasdroger, alleen in plaats van het vuil van de kleren te scheiden, verwijdert het de trichomen van de kleren. cannabis trichomen .

Hashing wordt al duizenden jaren handmatig gedaan in landen als Afghanistan, Iran en Pakistan. Daarom ben ik de koningin. Omdat het de eerste keer was dat mensen hun eigen hasj konden maken zonder er uren mee bezig te zijn.“herhaalt hij vaak in interviews met de pers.

In de jaren van de verlichting en de bestuiver was Jansen al een van de belangrijkste leveranciers van hasj aan de Amsterdamse coffeeshops. Hij had grote binnengewassen verborgen voor de politie. Mila’s hars was zo goed dat in het begin zelfs veel winkels het niet wilden hebben omdat ze het te sterk, te krachtig vonden.

Vind je het bericht leuk? Meld je aan voor de nieuwsbrief en ontvang meer informatie zoals deze en exclusieve kortingen voor de CBD shop:

Het leven van Mila Jansen

De eerste gezamenlijke

De eerste keer dat hij een joint probeerde was eind 1964, toen hij 20 jaar oud was. “Vanaf dat moment werd het mijn favoriete drug. In die tijd was er geen wiet in Amsterdam, dus werd het een hasj joint en dat is wat ik al meer dan 50 jaar rook,” zegt de koningin. In die jaren werd hij een beroemdheid dankzij de opening van zijn kledingwinkel “Kink 22”.

Van kledingwinkel tot theehuis

Het was een wilde tijd voor de Nederlandse hoofdstad. Na meer dan een jaar het favoriete kledinghuis van de belangrijkste modellen te zijn geweest, na het verwelkomen van beroemdheden zoals Tina Turner, van het worden van een iconische beat In november ’67 veranderden Mila en haar partners de modezaak in een theehuis dat ze Cleo de Merode noemden, naar een dansvriendin van Mata Hari.

Cleo de Merode was geen coffeeshop, maar wordt beschouwd als de eerste coffeeshop. Binnen, een plek versierd met Perzische tapijten, vergulde tralies en lage tafels, hing een sfeer van absolute vrijheid, op dezelfde manier als de jeugdcultuurreferenties van de late jaren 60, zoals Bob Dylan en Timothy Leary.

De kleedkamers werden privéruimtes met kussens. Iedereen kon roken wat hij wilde en er circuleerde altijd wel een sigaret met tabak en hasjiesj tussen de tafels. “Het was nooit de eerste coffeeshop omdat we nooit iets verkochten, we deelden alleen de hasj die uit Turkije, Libanon en zelfs Afghanistan kwam.“Hij verduidelijkt.

Mila’s ontsnapping naar het land van de cannabis

Het duurde echter niet lang voordat de lokale politie klachten ontving van buren en dus besloot de maakster om met haar kind te vertrekken. De veiligheidstroepen dreigden haar aan te geven bij de sociale dienst en haar dochter bij haar weg te halen. Dus ging Mila op 24-jarige leeftijd in ballingschap, ver weg van Nederland. Het was het begin van een 14-jarige reis naar het Oosten , waarin hij nog drie kinderen zou krijgen.

Een prachtig deel van mijn leven. s Zomers trok ik met mijn vier kinderen door de Himalaya en ‘s winters brachten we tijd door in Goa.“zei Mila. Dat waren jaren met heel weinig geld en een deel van wat ze maakte werd naar Europa gestuurd in dezelfde zakken waarin ze kleding exporteerde die door lokale wevers was gemaakt. Hij ontmoette sadhoes en rookte chillums met handgeboende hasjiesj. Hij bracht zelfs tijd door in Tibetaanse kloosters. Hij was in het oorspronkelijke land van de cannabiscultuur en hij haalde er het beste uit.

Mila’s terugkeer naar Amsterdam

Als gevolg van gezondheidsproblemen met een van haar zonen besloot Mila anderhalf decennium later terug te keren naar Amsterdam. Al snel vond hij in de cannabisteelt niet alleen een kans op werk, maar ook een beroepsinspiratie.

Het was niet moeilijk voor haar om een baan te vinden in de cannabisindustrie omdat ze altijd al wist dat ze een groene vingers had, als goede dochter van het bos. Nadat hij voor zijn vaders werk in verschillende landen had gewoond, verhuisde zijn familie op zevenjarige leeftijd naar een huis met een tuin in Essex, Verenigd Koninkrijk. “Wat hield ik ervan om met mijn moeder in de tuin te werken! In de zomer plukte ik manden vol bloemen (…) Het was een prachtige tuin om in te groeien; hij zat vol geheimen”, vertelt Mila in haar zeer interessante boek Cómo llegué a ser la reina del hashís (Hoe ik de koningin van de hasjiesj werd).

In tegenstelling tot 14 jaar eerder was Amsterdam nu vol marihuana en coffeeshops die een permanente aanvoer eisten. Dus begon hij te werken aan wat hij leuk vond.

“Ik begon met het maken van marihuanaklonen en een jaar later begon ik mijn eigen achttien-lamps tuin. Het ging goed en ik kon alle schoolrekeningen betalen. Uiteindelijk hadden we met vrienden dertien tuinen in Amsterdam, maar deze plekken komen en gaan, zelfs de prachtige kas waar ik in ’92 aan werkte haalde het einde niet. We verloren 24.000 planten 10 dagen voor de oogst,” vertelt hij. Ze was de eerste sterke vrouw in een door mannen gedomineerde ondergrondse industrie , maar opnieuw verscheen de politie als een bedreiging voor haar vrijheid.

Mila’s kroning tot Hash Queen

Ook voor Mila was de crisis een kans: vervolging door de politie leidde tot haar kroning. Bij de opening van de illegale zaak werd Jansen geïnspireerd door de kosmos om de Pollinator uit te vinden, en kort daarna vond hij de Ice-O-Lator uit, een innovatieve methode om hars te maken van water en ijs.

Zijn uitvinding leidde tot de geboorte van een volledig Nederlandse hasj, geperst en gedroogd, bekend als“neder hasj“. En ze bezette voor altijd de troon van koningin van de Hasjiesj.

Alles wat Mila aan cannabis te danken heeft, heeft de plant ook aan haar te danken. Wat we geven, ontvangen we, weet Jansen, weten we allemaal. “Hasjiesj houdt me gezond en gezond tegenover alle waanzin die het leven met zich meebrengt,” herhaalt de koningin vaak. Ze is bijna 79 jaar oud en nog steeds zo stralend als een vers gesneden bloem.

Enkele veelgestelde vragen over Mila Jansen

¿Quién es Mila Jansen?

Mila Jansen, más conocida como La Reina del Hachís, nació en Reino Unido en 1944 y es una mujer pionera en la industria del cannabis. Viajera, madre, artista y aventurera. Tras más de cinco décadas siendo pionera e influyente en el mundo del cannabis, Mila prácticamente no necesita presentación: todo el sector cannábico la conoce.

¿Qué hizo Mila Jansen?

Mila Jansen es la inventora del Pollinator, el Ice-O-Lator y el Bubbleator, tres sistemas para fabricar resina de cannabis. Por eso es considerada la Reina del Hachís.

¿Cuándo nació Mila Jansen?

Mila Jansen nació el 5 de diciembre de 1944 en Liverpool, Reino Unido.

¿Qué es Dab-A-Doo?

Desde 2013, Mila Jansen organiza la Dab-A-Doo, una de las Copas del Cannabis internacionales dedicadas a las extracciones más emblemáticas de Europa. Lo que empezó como una reunión especial de cumpleaños para Mila, se ha convertido en un festival de hachís de fama internacional, al que acuden personas de todos los rincones del planeta para degustar extracciones cannábicas.

Word lid van de Cannactiva community en ontvang unieke aanbiedingen en meer feiten over cannabis, CBD en hennep.

Scroll to Top